23 marzo 2013

PARTICIPANTES DE LA RAÍZ



Cuando Dios tenía que comunicar algo a Su pueblo Israel, a menudo usaba medidas extremas para asegurar que le escucharan y que le comprendieran. Desde el estrepitoso relámpago al ensordecedor trueno, desde el poderoso rugido del viento al susurro de una apacible voz, usaba todo lo que fuese necesario para comunicarse. En Su Palabra, Dios usa vivas imágenes para que podamos comprender, a nivel práctico, todas Sus instrucciones y los conceptos que intenta impartirnos.

Esas ilustraciones son de gran valor para el verdadero estudiante de la Biblia, pero a menudo son malinterpretadas, o no comprendidas en lo absoluto. Muchas provienen de la flora o la fauna del antiguo Israel, y cada una ha sido seleccionada por el Señor por sus cualidades singulares y su capacidad de comunicar un concepto específico. Sin embargo, si una imagen verbal ha de cumplir su propósito, debemos asegurar que comprendemos su apropiado contexto histórico y cultural.

El Olivo



Dios repetidamente usó la flora del antiguo Medio Oriente para relatar Su historia. La Biblia está repleta de imágenes sobre plantas fuertes y productivas, además de plantas secas y moribundas por falta de agua o por carecer un buen sistema de raíces. Dios a menudo expresa Su amor hacia Su pueblo por medio de rebaños que pastan sobre verdes colinas, expresa Su bendición en términos de frutas y granos, y expresa Su protección a través de los fuertes cedros del Líbano.

Sobre 100 especies de plantas son mencionadas en las Escrituras, y entre ellos quizás el más amado, sagrado y reconocido es el olivo. Es mencionado sobre 30 veces a través de la Biblia, y aparece por primera vez en Génesis 8:11 como la primera planta en brotar hojas luego del gran diluvio. Es quizás la planta más común usada como ilustración en ambos Antiguo y Nuevo Testamento, y la más utilizada para representar a Israel en la narrativa Bíblica.

La pregunta lógica sería, ¿y por qué? ¿Por qué el Señor usó repetidamente este árbol, incluyendo su fruto y su aceite, como herramienta educativa con Su pueblo? Es un bello árbol que crecía abundantemente en el antiguo Israel, y todavía se ve por las laderas de los montes en la Tierra hoy día. El profeta Oseas usa la analogía del olivo cuando describe la gran belleza de Israel al ser favorecida por el Señor (14:6).


Pero el olivo tiene otras características aparte de su belleza física para que aptamente ilustre al pueblo escogido de Dios. Aunque sólo alcanza un máximo de 5 metros (16 pies de alto), es asombrosamente resistente. Crece en todas las latitudes semi-tropicales hasta áridas en ambos hemisferios, e incluso en las regiones más frescas desde Sudáfrica hasta Rusia. Nunca muda sus hojas y siempre mantiene su típico follaje verde-grisáceo durante todas las estaciones del año. Aunque podría tardar varios años en que un olivo comience a producir fruto, una vez que llega a hacerlo, continúa dando fruto cada año. Y es virtualmente indestructible.

El olivo también es conocido por su amplio sistema de raíces, extendiéndose varios metros en derredor del árbol para absorber la escasa humedad de la tierra seca en que normalmente se encuentra. Sólo requiere una mínima cantidad de raíz para que produzca vástagos, así que el olivo puede sobrevivir intentos extremos por destruirlos. Aunque se corten, se quemen o se desarraiguen, pocas veces se les puede vencer, y el olivo es tan tenaz que sus renuevos pueden crecer en la tierra más rocosa, y aún sobreviven. Finalmente, un olivo puede vivir miles de años, y sólo dos otras especies tienen mayor duración que éste.

Versatilidad del Olivo



El fruto del olivo suplía muchas de las necesidades vitales en el antiguo Israel, tanto a los pobres como a los ricos. Su aceite se usaba para cocinar, alumbrar las lámparas, elaborar cosméticos y medicina, y ungir a los profetas y reyes, según Deuteronomio 7:13. La aceituna podía ser preservada en vinagre para usarse todo el año. Su fuerte y colorida madera era usada para hacer muebles, paneles y esculturas. Era uno de los tres productos esenciales de la Tierra Prometida.

En Deuteronomio 6:11, el Señor dice a los israelitas que cuando entrasen a la Tierra Prometida, recibirían el fruto de muchas cosas que no habían sembrado ni labrado, incluyendo las viñas y los olivos. Deuteronomio 8:8 describe la Tierra Prometida como “una tierra de aceite de oliva y miel.” Obviamente, el cultivo de oliva ya había sido establecido por los cananeos durante el tiempo del éxodo, y la continuada producción del aceite de oliva y otros productos sería de gran importancia económica para la nación de Israel.

Durante la construcción del Templo, el rey Salomón envió al Rey Hiram de Tiro sobre 400,000 litros de aceite de oliva, un enorme regalo reflejando la gran cantidad de aceite que producía Israel durante ese tiempo. ¡Algunos especialistas estiman que se requería sobre 200,000 árboles de olivo en un huerto de cómo 5,000 acres para producir dicha cantidad de aceite! También se sabe que el aceite de oliva era el único producto exportado durante el período del Segundo Templo, aunque era igualmente importante para consumo interno. El aceite de oliva era parte esencial de la dieta de cada Judío, además del vino y el grano, y es mencionado literalmente docenas de veces en las Escrituras.



Pero no sólo era importante como comestible. Uno de los hallazgos más comunes en las excavaciones arqueológicas en Israel es la lámpara de aceite. Algunas eran simples tazas redondas, mientras que otras eran más estilizadas con una boquilla para poner la mecha. De cualquier forma, dependían del aceite de oliva para combustible, y cada hogar en Israel las usaba para su alumbrado nocturno. Las calles eran alumbradas con antorchas, que consistían de paños empapados en aceite de oliva.

En otras palabras, el olivo era muy conocido y críticamente importante para cada persona del pueblo escogido de Dios en el antiguo Israel. Cuando Dios usaba analogías del olivo, ellos entendían inmediatamente lo que les quería decir. Cuando quería ilustrar que la nación de Israel sería fuerte y bello; que Su pacto con ellos los sostendría y los haría crecer dondequiera que fueran plantados; que a pesar de que sus enemigos vinieran contra ellos, serían prácticamente indestructibles; que producirían fruto y cumplirían el mandato de Dios de ser luz a las naciones; que vivirían más tiempo que sus enemigos…el olivo era su ejemplo viviente.

Pacto con Dios

 
La primera vez en la Biblia que Dios hace un pacto es en Génesis 9, cuando promete que nunca volverá a destruir la tierra con agua. Usa la palabra Hebrea olam para describirlo, una palabra que simplemente significa “sin fin.” Dicho pacto sería eterno. En Génesis 15, Dios hace un pacto con Su amigo Abraham, y cuando lo elabora en Génesis 17, usa la misma palabra. Sobre 20 veces en Génesis, Dios reitera los términos de ese pacto, aclarando que no sólo es para siempre, sino que también es incondicional. Su mensaje a Abraham y su descendencia es claro: Yo les doy esta tierra como posesión eterna, y seré su Dios y ustedes serán Mi pueblo.

Es triste que muchas personas hoy día no saben lo que es un pacto. A medida que viajo por el mundo en representación de Puentes para la Paz, a menudo pregunto a los cristianos, “¿qué significa un pacto?” La respuesta que más comúnmente recibo es “una promesa.” Esa es una buena respuesta, pero es incompleta. Si la intención de Dios es que Su pacto sea eterno, entonces significa más que una mera promesa.

La segunda respuesta más común que recibo es que es un “tratado.” Nuevamente, esa respuesta es incompleta, y por la misma razón. La historia de la humanidad está repleta de pactos rotos. Ciertamente, para Dios, un pacto es más que eso. Otra respuesta que escucho es que es un “contrato.” Este término contiene las inferencias legales de un pacto, pero la respuesta todavía está incompleta. Un contrato puede hacerse entre personas extrañas dentro de un tiempo específico. Un contrato es, por naturaleza, algo auto-limitante. Quedará cumplido o incumplido, pero finalmente perderá toda vigencia. Yo creo que la mejor respuesta es una “relación.” Cuando Dios habla sobre Su pacto con Su pueblo, se refiere a un encuentro en unidad, una unión que no puede ser quebrantada.





Se cuenta la historia de un predicador que quiso ilustrar la verdadera idea de un pacto a una congregación. Se paró frente a ellos un domingo por la mañana sosteniendo dos pequeñas cajas en las manos. Tomó la primera caja y la sacudió en dirección de la gente. Estaba llena de polvo suelto, y todos en las primeras dos filas recibieron una fina capa de polvo. “Eso es un contrato,” dijo el predicador. Pero la segunda caja contenía polvo comprimido, y sin importar cuán fuertemente sacudía la caja hacia la congregación, ni un solo granito de polvo se soltó. “Eso, mis amigos, es un pacto. El polvo está tan fuertemente comprimido, tan inextricablemente pegado, que no importa cuán fuerte lo sacudas, esa unidad no se puede romper,” dijo el predicador.

Dios le dijo a Abraham en Génesis 17:8 que Él sería su Dios, y que le daría a él y a su descendencia toda esa Tierra como posesión eterna. Fue un pacto en relación eterna de amor. Y era incondicional. Génesis 15 describe una práctica común que realizaban en el Medio Oriente de “cortar un pacto.” Requería que ambas partes entrando en el pacto caminaran entre dos filas de animales sacrificados. Pero Dios deliberadamente hizo que Abraham se durmiera y sólo Dios pasó entre los animales. ¡Qué mensaje tan profundo le debió dar eso a Abraham! Claramente, Dios tomaba toda responsabilidad por el cumplimiento de dicho pacto.

De allí en adelante, la reputación de Dios estaría en la balanza. ¿Dios guardaría… o podría guardar…Su promesa que vinculaba los descendientes de Abraham a la Tierra de Israel? En Ezequiel 36, Dios dice que todo el tiempo que el pueblo judío se encontrase fuera de la Tierra, Su nombre estaría puesto en vergüenza, no por su conducta sino porque el pacto de Dios no se vería cumplido. Dios promete hacerlos volver a la Tierra por amor a Su propio Nombre (v.22). En la actualidad, vemos que ese pacto se cumple a medida que el pueblo judío regresa a la Tierra desde los cuatro extremos de la tierra.

Ese pacto incluye la Tierra en que el olivo de Israel crecería y se fortalecería. El pacto de relación con Su pueblo también asegura que, pese a su dispersión, siempre sería como la niña de Su ojo y Su tesoro personal. Los amaría, según dice en Jeremías 31, con amor eterno. Su olivo volvería a florecer y dar fruto. Verdaderamente, es indestructible.

Injertados



Según el diccionario, el injerto es un método de propagación común en la agricultura y horticultura donde el tejido interno de una planta se estimula para unirse al de otra. La práctica tiene miles de años. Era un proceso común en el antiguo Medio Oriente, mencionado en algunos versos Bíblicos, para fortalecer la cosecha y mejorar la producción.

En la manera más sencilla, se corta un pedazo de una planta que contiene los genes a ser replicados (el esqueje) y se inserta en la rama de un árbol receptor (el porta-injerto). Los tejidos internos del esqueje y el receptor hacen contacto entre sí, y se mantienen unidos para que el injerto sea exitoso. Ambos deben permanecer vivos y saludables durante el proceso hasta que se logre la fusión. Se debe lograr una conexión vascular para que la savia corra libremente entre sí, a pesar de que el tejido de la madera probablemente no se una. Por esa razón, el área del injerto debe ser protegida con una envoltura, a veces durante toda la vida del árbol, para que la nueva rama no se quiebre.

En el caso del agricultor Israelita en tiempos antiguos, su huerto de olivos podría ser fortalecido al injertar esquejes de un árbol cultivado a árboles receptores silvestres. A menudo, un esqueje de fruto superior era injertado a un receptor con una fuerte raíz. Eso usualmente resultaba en una planta resistente y de abundante fruto. Sin embargo, a veces una planta de raíces fuertes y saludables podría ser injertada a un sistema débil que no era resistente a enfermedades.

El resultado de los injertos producía grandes beneficios. No tan sólo producía plantas que eran más resistentes, sino que producía más numeroso y mejor fruto. Una de las otras ventajas es que se puede adelantar el tiempo de una planta y hacerla “precoz.” La planta podría ser fructífera sin necesidad de que atraviese toda la fase de desarrollo juvenil hasta llegar a la etapa productiva. La mayoría de los árboles adultos tienen que esperar entre cinco y nueve años para ser productivos, pero algunos árboles frutales tropicales, y unas especies de olivos, requieren hasta 15 años. Al injertar esquejes maduros en un árbol receptor normal podría acortar ese tiempo de espera incluso a dos años. Eso sería enormemente beneficioso para el agricultor de tiempos antiguos, cuya vida dependía de su producción de olivos.

Participantes de la Raíz



Para los Cristianos, Romanos 9-11 son unos de los más importantes capítulos en las Escrituras. Aquí, el apóstol Pablo claramente describe el escenario de Dios respecto a la relación entre Israel y la Iglesia. Aquí vemos que el pacto de Dios con Israel es realmente eterno. Romanos 9 nos dice que la adopción como hijos de Dios, los pactos, la ley, el servicio a Dios y Sus promesas aún son del pueblo Judío. Pablo da una clara respuesta a los que opinan que Dios ha terminado con el pueblo Judío: “Digo entonces: ¿Acaso ha desechado Dios a Su pueblo? ¡De ningún modo!…” (Romanos 11:1). “Digo entonces: ¿Acaso tropezaron para caer? ¡De ningún modo!…” (v. 11).

Romanos 11:29 nos dice que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. Por Su propia naturaleza, Él es un Dios fiel y constante. Su Palabra es totalmente digna de confianza, y cuando dice que ha entrado en un pacto eterno con un pueblo escogido, Él quiere decir exactamente eso.

En estos capítulos, Dios nuevamente usa el olivo como ilustración para que comprendamos lo que Pablo describe como el “misterio” de esta relación. Romanos 11:17 es un gran ejemplo: “Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo…” Ese es uno de los versos más profundos en todo este texto, a medida que el Señor, a través del apóstol Pablo, pinta unas preciosas imágenes agrícolas. Y el mensaje para nosotros hoy día es asombroso.
 
Primero que nada, Pablo dice que nosotros, como cristianos, somos los olivos silvestres, dando fruto de poca importancia y con un sistema de raíces débil e irresistente a las infecciones. Contrario a lo que hemos aprendido sobre el injerto, Pablo dice que el esqueje procede de un árbol silvestre, y no al contrario. Nos dice que algunas, pero no todas, de las ramas naturales han sido removidas para dejar lugar a los esquejes del árbol silvestre. Hemos sido injertados entre ellas, no tomando su lugar en el árbol, no acaparándonos y echando fuera al resto de las ramas, sino participando juntos de la misma savia.

Eso significa que el tejido interior debe estar unido y permanecer unido para que el injerto sea exitoso. Actualmente vivimos días de restauración, y mientras edificamos unas nuevas relaciones entre Cristianos y Judíos, debemos estar dispuestos a que nuestro tejido interior sea expuesto. Debemos mirar nuestra historia con el pueblo Judío de manera honesta, y admitir la verdad. Debemos estar dispuestos a ser abiertos, transparentes y honestos en nuestros esfuerzos por construir relaciones, asegurando que se haga en todo respeto. También debemos vernos como el pueblo judío nos ve, luego de casi 2,000 años de antisemitismo cristiano.

Recuerde, tanto el esqueje como la planta portadora deben permanecer vivos y saludables a través del proceso del injerto. Por casi 2,000 años, la Iglesia ha ignorado las advertencias y ha intentado promover su propia vida a expensas del pueblo Judío. Hoy día, debemos dedicarnos a apoyar al pueblo judío, llevándoles vida y ánimo siempre que sea posible.

A medida que se fortalezca la relación entre cristianos y judíos, y el injerto comience a funcionar, vemos un intercambio de ideas, una disposición por comunicarnos, y un flujo en la savia. Los cristianos aprenden acerca de su historia y su conexión con su herencia antigua, y los judíos descubren que muchos cristianos pueden ser amigos y no sólo enemigos, según habían visto en el pasado. Aprendemos juntos sobre las cosas que compartimos en común.


Pero debemos recordar que el injerto debe ser protegido. Estructuralmente, todavía es muy frágil, y lo debemos trabajar en oración y sensitividad, recordando que Pablo advirtió que las ramas injertadas pueden ser nuevamente desgajadas si caemos en la arrogancia, alardeando contra las ramas naturales. “Dirás entonces: ‘Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado.’ Muy cierto…No seas altanero, sino teme; porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará” (Romanos 11:19-21). Debemos temer lo que nos pudiera suceder si olvidamos que la raíz es la que nos sostiene (v. 18). La palabra Griega para “temor” es fobeo, y significa estar alarmado, en ansiedad o pánico, de modo que salgamos corriendo. En otras palabras, éste es un asunto muy serio.

Romanos 11:33-34 proclama: “¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios e inescrutables Sus caminos! Pues, ¿quién ha conocido la mente del Señor? ¿O quién llegó a ser su consejero?”

¿Podremos comenzar a comprender la bondad del Señor que nos ha injertado, nosotros que éramos olivo silvestre, a Su olivo natural, que es Israel, permitiendo que seamos participantes de la raíz y la nutrición de ese árbol? ¿Podremos comprender la bondad de Dios cuando abrió para nosotros, los gentiles, el medio para que lleguemos al lado de Su pueblo y fuésemos parte de lo que ya estaba haciendo en ellos? ¿Podremos percibir la bondad de Dios que sólo desea tener misericordia de todos nosotros? ¿Y qué más podremos decir en respuesta, sino gracias?

02 octubre 2012

ENCUENTRO CON EL VERDADERO JESÚS


El nombre de Jesús ha alcanzado a todas partes del mundo. Actualmente tiene sobre un billón de seguidores. Si usted aún no cree en Jesús, por lo menos reconoce que Jesús es una de las personalidades más reconocidas de la historia. Recientemente, encontré un libro por el autor judío Michael Shapiro titulado The Jewish 100, a Ranking of the Most Influential Jews of All Time [Los 100 Judíos: Clasificación de los Judíos más Influyentes de Todos los Tiempos]. De manera casi predecible, Moisés ocupó el lugar número uno. Pero para mi sorpresa, el autor judío escogió a Jesús de Nazaret como el número dos. En otra ocasión, un alcalde israelí invitó al liderato de nuestro ministerio para cenar en su hogar, y él mismo abordó el tema de Jesús diciendo que estaba fascinado por ese hombre de tanta influencia.

Los creyentes esperamos con ansias la venida del Mesías. Recuerdo de niña haber cantado muchas canciones que expresaban el anhelo de ver a Jesús. En tiempos actuales, parece que el deseo de ver la venida del Señor y la era mesiánica va en aumento. Y no tan sólo los cristianos anhelamos que venga el Mesías. Frecuentemente escucho a amistades judías hablar de su anhelo por la llegada del Mesías. De hecho, la oración llamada Amidá (o Shemoná Esré) recitada tres veces al día incluye la petición para que venga el Mesías y establezca el trono de David. Maimónides, una de las figuras más destacadas en la filosofía judía medieval, delineó los 13 Principios de Fe, e incluyó una frase sobre la venida del Mesías: "Creo con perfecta fe en la llegada del Mesías; y aunque se tarde, aún espero diariamente que venga." Quizás usted ha escuchado la canción en hebreo: "Mashíaj, Mashíaj, Mashíaj." Esa es una rendición poderosa de las palabras de Maimónides declarando su fe en el Mesías. (Para escuchar la canción, puede ir al sitio de Internet http://www.youtube.com/watch?v=4MKtQ--ayDM&feature=related)

Los cristianos y los judíos no concurrimos respecto a la identidad del Mesías, tema que ha causado gran división entre ambos grupos a lo largo de nuestra historia extremadamente dolorosa. Se acredita al fallecido profesor judío David Flusser con el siguiente relato, aunque muchos eminentes líderes judíos también lo han usado cuando conversan con los cristianos: Flusser recomendó que cuando finalmente llegue el Mesías, debemos formar un comité entre cristianos y judíos, y entonces pedir una entrevista con Él. Como el Mesías será una persona muy ocupada, deberíamos preparar nuestras preguntas con antelación. Recomendó que la primera pregunta fuese: "Señor, ¿ha estado usted aquí anteriormente?"

Aunque ese es un tema muy interesante, no tengo la intención de referirme a ello en este Estudio de Israel. Sin embargo, deseo compartir con usted ciertos detalles sobre Jesús que he observado desde que llevo viviendo en Israel.

El Jesús "Cristiano" Los discípulos y primeros seguidores de Jesús tenían una gran ventaja. Podían ver a Jesús cara a cara, comer con Él, caminar con Él, y asistir a Sus conferencias. Es cierto que hoy día tenemos el relato escrito de las cosas que hizo, pero no tenemos la ventaja de estar a Su lado. Tampoco tenemos videos en YouTube sobre eventos de Su ministerio, ni fotos digitales. Si usted es como yo, se crió con algunos dibujos o pinturas ilustrando la forma en que se lo imaginaban ciertos artistas cristianos. La mayoría lo concebían como un fino europeo, aunque he visto algunos dibujos de Jesús en México con un verdadero aspecto mexicano. Uno de nuestros voluntarios japoneses trajo hace unos años un dibujo del bebé Jesús con aspecto japonés. Ya que no tenemos fotos de Jesús, Su apariencia física ha sido dictaminada por nuestra cultura e imaginación.

También tendemos a pensar en Jesús como un buen cristiano. Se nos olvida que fue un hombre judío que vivió durante el primer siglo, y que nunca puso un pie en la iglesia. (Claro está, no existieron iglesias hasta mucho después.) Nunca fue definido como un cristiano. Piénselo por un momento. La palabra "cristiano" denota a alguien "como Cristo." El término griego "el Cristo" significa "el Ungido," traducción del término hebreo "ha Mashíaj," o el Mesías. Siendo el Cristo, no fue simplemente cualquier "ungido," sino "El Ungido." Tenía un nombre propio judío: Yeshúa. (Si nos referimos a Jesús como Yeshúa, podemos recordar que era judío. Por lo tanto, me referiré a Él en el resto de este estudio según Su nombre hebreo.)

¿Qué conocemos acerca de Su apariencia física? Por un lado, creo que Yeshúa era fuerte y muscular. Caminaba desde un extremo de la tierra al otro. Trabajaba con José, Su padrastro, en un oficio sin herramientas eléctricas. Él no era un tímido debilucho, sino un hombre "hecho y derecho." Creo que tenía aspecto de persona del Medio Oriente. No se sobresalía físicamente de los demás. Cuando Judas lo fue a entregar, tuvo que identificarlo con un beso para que lo pudiesen arrestar. La Biblia no nos da una descripción física, así que cualquier imagen es mera especulación. Por lo tanto, cuando Yeshúa venga, quizás no lo reconozcamos por Su apariencia, especialmente si no lo concebimos como judío. Sin embargo, hay mucha información en el Testamento Más Nuevo que ilustra Su identidad como judío.

Su Familia Guardaba la Torá Yeshúa y Su familia guardaban cuidadosamente las leyes de Moisés en la Torá (Génesis a Deuteronomio). Busquemos algunos ejemplos entre los eventos luego de Su nacimiento, según narrados en el libro de Lucas.

Circuncisión: Cuando Yeshúa cumplió ocho días de nacido, fue circuncidado. "Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al Niño, Le pusieron por nombre Jesús" (Lucas 2:21). Todavía hoy día, como en tiempos bíblicos, los varones judíos se circuncidan al octavo día, y en esa ocasión anuncian su nombre.

Purificación de la Madre: Levítico 12:1-8 describe las leyes de purificación luego de que una mujer da a luz un hijo: "Cuando una mujer dé a luz y tenga varón, quedará impura por siete días; como en los días de su menstruación, será impura. Al octavo día la carne del prepucio del niño será circuncidada. Y ella permanecerá en la sangre de su purificación por treinta y tres días…" (Lev. 12:2-4). Lucas nos narra que, "Al cumplirse los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, Lo trajeron a Jerusalén para presentar al Niño al Señor" (Luc. 2:22).

Sacrificio: La madre de Yeshúa llevó un par de tórtolas al Templo para sacrificar, según ordenado en Levítico 12:8: "Pero si no le alcanzan los recursos para ofrecer un cordero, entonces tomará dos tórtolas o dos pichones, uno para el holocausto y el otro para la ofrenda por el pecado; y el sacerdote hará expiación por ella, y quedará limpia." El hecho de que llevara las aves en vez de un cordero es indicación de que la familia no era muy adinerada.

Reconocimiento de un hombre piadoso: Lucas continúa su narrativa diciendo que Simeón, un hombre justo y piadoso, dio gracias a Dios luego de haber sostenido al bebé. "Ahora, Señor, permite que Tu siervo se vaya en paz, conforme a Tu palabra; porque mis ojos han visto Tu salvación la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz de revelacion a los gentiles, y gloria de Tu pueblo Israel" (2:29-30).

Un hombre piadoso en hebreo se distingue como un tzádik. Es muy difícil imaginar que un hombre judío tan devoto hubiese hecho esa oración si la familia de Yeshúa no fuese fiel a los mandamientos de Dios. El pasaje confirma que José y María cabalmente cumplían con las Escrituras por medio de sus actos. Lucas enfatiza eso más adelante con el texto: "Habiendo ellos cumplido con todo conforme a la Ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret" (2:39).

Participación en las Fiestas: Las Escrituras no nos añaden más información sobre la niñez de Yeshúa, excepto sólo un incidente cuando cumplió doce años de edad. Lucas narra la historia nuevamente: "Los padres de Jesús acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. Y cuando El cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta." (2:41-42).

Su familia cumplía con los mandamientos de participar en las fiestas, según descrito en el libro de Éxodo: "Tres veces al año me celebrarán fiesta. Guardarás la Fiesta de los Panes sin Levadura [Pésaj o Pascua]..., la fiesta de la siega de los primeros frutos de tus labores [Shavuot o Pentecostés]... y la fiesta de la cosecha al fin del año [Sucot o Fiesta de los Tabernáculos]" (Éx. 23:14-17, también Deut. 16:16).

Usted probablemente ya conoce esa historia del joven Yeshúa (Luc. 2:41-49). Se quedó atrás en Jerusalén cuando Sus padres comenzaron su viaje de regreso a Galilea. Luego de un día de camino, se dieron cuenta que no estaba entre el grupo, y regresaron a Jerusalén para buscarlo. Luego de tres días, lo encontraron en el Templo rodeado de maestros de la Ley quienes estaban asombrados por Su entendimiento y Sus respuestas. En tiempos del Segundo Templo, no era probable que los sabios del Templo discutiesen la Tanaj (Génesis a Malaquías) con alguien que no viniese de una familia judía religiosa.

Linaje: Yeshúa y Su familia pertenecían a la tribu de Judá, descendientes del Rey David. Ambos evangelistas Mateo y Lucas describen el linaje de Yeshúa, reconociendo la importancia que le prestaban los judíos a la genealogía. De esa manera, se evidencia la nacionalidad judía y la identidad tribal, dato importante para su participación como sacerdote o levita, e incluso como el Mesías.

Respetaba la Ley y los Profetas Hay gran cantidad de información que demuestra que Yeshúa respetaba y guardaba la Ley. Sus propias palabras lo confirman: "No piensen que he venido para poner fin a la Ley o a los Profetas; no he venido para poner fin, sino para cumplir [lo que significa extender, expandir o completar, no poner fin]. Porque en verdad les digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la Ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos" (Mat. 5:17-19).

Cuando un escriba le preguntó cuál era el principal mandamiento, Yeshúa le dijo: "El más importante es: 'Escucha, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es; y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza" (Marcos 12:29-30). Yeshúa citaba lo que estaba escrito en Deuteronomio 6:4-5. Ese pasaje, llamado el Shemá (que significa "escuchar"), es todavía el pasaje más repetido y reconocido entre las oraciones judías.

Yeshúa hizo referencia a 24 de los libros de la Tanaj, y 10 libros más fueron citados en otras partes del Más Nuevo Testamento. Es importante recordar que cuando leemos la palabra "Escrituras" en el Más Nuevo Testamento, se refiere a la Tanaj, porque los libros de las Escrituras Cristianas no habían sido canonizados hasta llegado el año 325 d.C. Yeshúa a menudo decía: "Como está escrito..." o "¿No han escuchado decir...?" justo antes de repetir algún texto de las Escrituras. En total, hay más de 1,600 textos de la Tanaj citados en el Más Nuevo Testamento.

El rabino ortodoxo Harvey Falk, autor del libro Jesus the Pharisee [Jesús el Fariseo], dijo: "Jesús de Nazaret...nunca deseó ver que sus compañeros judíos cambiaran una iota de su fe tradicional. Él mismo permaneció como judío ortodoxo hasta el día de su muerte." Eugene Fisher, un estudioso Católico Romano, concurrió en su libro Faith without Prejudice [Fe sin Prejuicio] que Jesús "se consideró a sí mismo como un judío fiel. Se crió para guardar la Ley judía, la Torá... Cuando hablaba, hablaba a sus compañeros judíos, y poseía el mismo conocimiento y amor hacia las Escrituras Hebreas."

Flusser, experto en historia del período del Segundo Templo, dijo: "Los evangelios sinópticos, si son leídos con ojos de su propio tiempo, todavía ilustran un cuadro de Jesús como un fiel y obediente judío de la Ley. Pocas personas parecen reconocer que en los evangelios sinópticos, Jesús nunca tuvo conflicto con la práctica legal del momento, con la única excepción de haber arrancado unos granos de trigo, frotándolos con las manos..." Flusser pensaba que, aún en esa instancia, Yeshúa no quebrantó la Ley. Por el contrario, sugiere que eso se debe a una simple limitación en la traducción. Según Flusser, el concepto de arrancar el grano no estaba en el texto original, y que frotar el grano con las manos era una tradición galilea aceptable. El rabino Yehuda, galileo contemporáneo de Yeshúa, dijo que era permisible frotar el grano entre las manos en el shabat (sábado).

Guardaba el Shabat Durante el primer siglo, era muy importante que cada judío guardara el shabat. De hecho, era considerado como un deber primordial. Aunque había varios grupos dentro del judaísmo en tiempos de Yeshúa, todos recalcaban que guardar el shabat era extremadamente importante. Repetidamente, leemos en las Escrituras que Yeshúa asistía a la sinagoga en el shabat:

"Jesús llegó a Nazaret, donde había sido criado, y según Su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer" (Lucas 4:16).

"Jesús descendió a Capernaúm, ciudad de Galilea, y les enseñaba en los días de reposo. Todos se admiraban de Su enseñanza porque Su mensaje era con autoridad" (Lucas 4:31-32).

"Pasando de allí, entró en la sinagoga de ellos" (Mateo 12:9).

"Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo, Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar" (Marcos 1:21).

"Y en otro día de reposo entró en la sinagoga y enseñaba…" (Lucas 6:6).

"Jesús estaba enseñando en una de las sinagogas un día de reposo" (Lucas 13:10).

Es obvio que esa era una práctica regular de Yeshúa y Sus discípulos. Cuán difícil se le haría a Sus discípulos cuando les advirtió que más adelante enfrentarían persecución y serían echados de las sinagogas (Juan 16:2).

En su libro They Loved the Torah [Ellos Amaban la Torá], el Dr. David Friedman responde a la pregunta de que si Yeshúa realmente guardaba el shabat o no. Él asevera que muchos reconocidos eruditos están divididos sobre este asunto. Klausner, Montefiore, Abrahams y Cohen alegan que Yeshúa violaba el sábado, mientras que Jacobs y Schonfeld aseveran que no quebrantó ninguna norma escrituraria del shabat. Kohler, Flusser, Lapide y Vermes opinan que jamás violó un mandamiento escriturario del shabat, ni tuvo disputas serias con la secta farisea al respecto. Las discusiones en torno al shabat en las Escrituras pueden entenderse como argumentos entre dos escuelas del fariseísmo en el primer siglo: la escuela de Hillel y la de Shammai, ambos rabinos fariseos.

Friedman continúa diciendo que uno de los eruditos más influyentes sobre el período del Segundo Templo, Shmuel Safrai, notó que Yeshúa guardaba el shabat según toda la halajá (ley judía) de Su tiempo. "Lo hizo 100 por ciento según la ley." Safrai también recalcó que la lucha verbal entre los rabinos era una práctica común y aceptada. Eso se practicaba aún más entre las autoridades religiosas de Galilea y Judea. La región de Galilea, donde Yeshúa se crió y se educó, era realmente más devota al estudio y la práctica de la Torá que muchos en la región de Judá.

Una lectura por sencilla que sea de las Escrituras Cristianas evidencian que Yeshúa definitivamente guardaba el shabat. Luego de hacer un más profundo estudio al respecto, he podido ver cómo Él también participaba en las discusiones sobre cómo se debería guardar el shabat. Recuerde usted que Yeshúa era respetado por el pueblo común, y probablemente no respetarían a un rabino que no guardase la Ley de Dios.

Celebraba las Fiestas Varias veces en el Más Nuevo Testamento encontramos referencias a las fiestas. Leemos que Yeshúa guardó la Pascua (Pésaj) en Marcos 14:12-25, la Fiesta de los Tabernáculos (Sucot) en Juan 7, y la Fiesta de Dedicación (Jánuca) en Juan 10:22-23: "En esos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, y Jesús andaba por el templo, en el pórtico de Salomón." Las notas al calce en mi Biblia de Estudio Nelson dicen lo siguiente sobre ese verso 22: "La Fiesta de Dedicación se celebraba por ocho días en diciembre. En 167 a.C., Antíoco Epífanes profanó el Templo en Jerusalén, según profetizado en Daniel 11:31. Los macabeos restauraron y purificaron el Templo. En conmemoración de la restauración, se instituyó la Fiesta de Dedicación. Actualmente se conoce como la Fiesta de las Luces o Jánuca." El hecho de que Yeshúa celebrara Jánuca, que no es una de las fiestas ordenadas en la Tanaj, demuestra el grado al que estaba inmerso en la cultura de Su día.

Amaba a Israel Yeshúa era judío y, según el texto bíblico, tenía fuerte identificación con Su pueblo. Vino a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mat. 15:24); sanó a un gentil sólo porque se lo rogó (Mat. 15:21-28); dijo: "La salvación viene de los judíos" (Juan 4:22); y se maravilló de la fe de un soldado romano: "En Israel no he hallado en nadie una fe tan grande" (Mat. 8:10). Su ministerio terrenal estaba centrado en la Tierra de Israel, donde nació, murió y resucitó. Regresará otra vez y, según la Biblia, Sus pies se posarán sobre el Monte de los Olivos (Zac. 14:4), el que todavía pertenece a la Tierra de Israel.

¿Qué Significa Eso para Mí? Trágicamente, muchos de los primeros padres de la Iglesia deliberadamente distanciaron a los cristianos y Yeshúa de Su familia, cultura y prácticas religiosas judías. Debido a eso, cientos de años más tarde, celebramos fiestas que no son bíblicas e ignoramos las llamadas "fiestas del Señor" celebradas por Yeshúa. Cuán triste es que los verdaderos creyentes fuesen robados de su fundamento y herencia. El estudiar el carácter judío de la Biblia ha abierto mis ojos para ver los grandes tesoros que no comprendía anteriormente. La experta en Nuevo Testamento Amy-Jill Levine dice: "Si uno malinterpreta el contexto [judío], malinterpretará a Jesús." Creo que ella tiene razón.

El Dr. LaSalle Vaughn, en su libro The Next Great Move of God [El Próximo Gran Acto de Dios], nos recuerda que "Dios ama al pueblo del pacto, los judíos, y no se ha olvidado de ellos. Sin importar de dónde hayan venido nuestros padres, sería sabio recordar que, si somos parte del pacto de Dios por medio de Jesucristo [Yeshúa Ha Mashíaj], nuestras raíces espirituales están atadas a Su pueblo del pacto, los israelitas."

Como sus discipulos, aguardamos con ansias la venida de nuestro precioso Mesías, Yeshúa. En este estudio, hemos aprendido que esperamos a un Mesías judío, fuerte y varonil, quien guardaba la Torá, celebraba las fiestas, asistía a la sinagoga y amaba a Israel. Mi pregunta es la siguiente: ¿Reconocerá usted a Yeshúa cuando venga? Si está esperando a un fino y rubio europeo, temo que será decepcionado. ¡Yo espero a un Mesías judío!

21 julio 2012

LA BIBLIA: Cómo los Autores del Nuevo Testamento Comprendían y Utilizaban el Antiguo Testamento


¿Cuál es el valor en saber cómo los autores del Nuevo Testamento comprendían, interpretaban y aplicaban los textos del Antiguo Testamento, o la Tanaj? En muchos círculos cristianos, el Antiguo Testamento ha sido descuidado o, peor aún, tergiversado, ocasionando terrible daño a la Iglesia y contribuyendo a siglos de antisemitismo cristiano, además de fomentando nociones de reemplazo (enseñanza equivocada de que la Iglesia ha suplantado a Israel, o que el Nuevo Testamento reemplaza los pactos de Dios con Israel). Pero, ¿cómo fueron influenciados los primeros apóstoles y autores del Nuevo Testamento por el Antiguo Testamento, y cómo lo aplicaron a sus escritos? ¿Cómo afecta eso a nuestra propia perspectiva y respuesta a las Escrituras?

Hace falta que demos un breve vistazo a los términos "Antiguo" y "Nuevo." Respecto al Antiguo Testamento, el autor cristiano Marvin Wilson comenta lo siguiente: "...la Iglesia hubiese estado mucho mejor si hubiese decidido desde un principio utilizar el término 'Primer' Testamento o Testamento 'Original'." Otras personas usan los términos "Más Antiguo" o "Más Nuevo" para enfatizar que Dios Se reveló en una sola Palabra escrita - comprendiendo que el Testamento (Más) Nuevo no puede existir sin el fundamento del (Más) Antiguo, que representa la revelación inicial de Dios. Pero en este estudio usaremos los términos más familiares de "Nuevo Testamento" y "Antiguo Testamento" según el uso más acostumbrado.

Los autores del Nuevo Testamento comprendieron y aplicaron los textos del Antiguo Testamento en maneras especiales y profundas. Su teología, dirigida por el Espíritu Santo, fue desarrollada al comprender que las Escrituras Antiguo-Testamentarias señalaban hacia la persona de Yeshúa (Jesús) y el Reino de Dios inaugurado por Él. El resultado fue la colección de documentos que ahora conocemos como "las Escrituras Cristianas." Los cristianos vemos ese proceso como la revelación de Dios al ser humano por medio de Su Palabra oral y escrita, hablada o redactada, desde la Ley de Moisés o Torá, los Profetas y los Escritos, cumplidos y completados en Yeshúa el Mesías (Jesucristo).

Hasta llegado los años 363-397 d.C., cuando el Nuevo Testamento atravesaba el proceso de ser formalmente canonizado, el Antiguo Testamento (en hebreo y partes en arameo) era la única Palabra escrita de Dios. El texto original fue traducido al griego entre 250-100 a.C. en Alejandría, y esa Septuaginta (incluyendo los Apócrifos) también era muy conocida por los judíos, además de ser utilizada por Yeshúa y la primera Iglesia.

Una Biblia - Dos Testamentos
Según explicamos anteriormente, la composición de la Biblia cristiana con Testamentos separados pudiera ocasionar confusión, como si el "Nuevo" fuese para "nosotros" y el "Antiguo" fuese para "ellos." Pero están encuadernados en un solo libro, y se compone de 66 libros individuales (39 en el A.T. y 27 en el N.T.), compilados a lo largo de 1,500 años por sobre 40 distintos autores en hebreo, arameo y griego. Ya que Dios se reveló al hombre en forma progresiva, muchos cristianos perciben el Antiguo Testamento como una revelación en anticipación a Yeshúa, y el Nuevo Testamento como una proclamación y explicación de este Mesías. El Nuevo Testamento puede ser descrito como "parte dos" del Antiguo Testamento, en que Dios completó Su auto-revelación al ser humano.

De la misma manera en que muchos líderes judíos atravesaron el tedioso proceso de determinar la inspiración y autoridad canónica de lo que luego se conocería como el Antiguo Testamento, la primera Iglesia también analizó y reconoció los escritos que formaron parte del Nuevo Testamento. Fueron aceptados por las iglesias por ser inspirados de Dios y llegaron a ser su regla de fe y conducta. Los textos eran centrados en Yeshúa y reflejaban la autoridad apostólica.

Todos los autores de ambos Testamentos fueron influenciados por previos escritos bíblicos, y a menudo los citaban. Los antiguos profetas citaban o se referían frecuentemente a la Torá. Daniel leyó los escritos de Jeremías (Dan. 9:2), y Habacuc 3:19 es una cita de 2 Samuel 22:34.

El Nuevo Testamento también cita al Antiguo Testamento. Cuando el apóstol Pedro procuró consolar a los creyentes judíos dispersos en el norte de Asia Menor por causa de la persecución de Nerón (63 ó 64 d.C.), citó a Éxodo 19:5-6 y Oseas 1:9-10 y 2:23. Por causa de su temor, les recordó que eran "linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios" (1 Ped. 2:9). El autor de Hebreos, en su primer capítulo, también citó porciones de varios salmos escritos durante el tiempo de los jueces y del Reino Unido de Israel mil años previos.

Por lo tanto, nos gustaría penetrar la mente de los autores de los Evangelios, el libro de los Hechos, las Epístolas y Apocalipsis para comprender por qué y cómo interpretaban el Antiguo Testamento, incluyendo el Pentateuco (término griego para la Torá), los libros históricos y poéticos, y los Profetas.

Un Dato sobre Métodos de Interpretación
La historia eclesiástica ha creado mucha confusión y controversia respecto a nuestra interpretación de las Escrituras. Métodos de interpretación han sido una bendición y una maldición. Las Escrituras adquieren vida por medio de una excelente investigación histórica y cultural, con el uso de la arqueología y con apropiados métodos exegéticos. Por otro lado, las Escrituras han sido ultrajadas por alegados "expertos." El error de la Teología del Reemplazo o la Suplantación, en sus varias manifestaciones, se ha difundido como el cáncer por toda la Iglesia, y ha contribuido a siglos de antisemitismo cristiano hasta nuestros días. Disciplinas bíblicas esenciales parecen estar en terreno movedizo en ciertos lugares. Entonces, ¿cómo nos defendemos en medio de este ambiente turbulento?

Un asunto que nos puede servir de ancla es la manera en que los apóstoles y los autores del Nuevo Testamento comprendían y aplicaban el Antiguo Testamento. Quizás no podamos absolutamente replicar su método hoy día, pero dado que ellos representan algunos de los "intérpretes" más fidedignos de las Escrituras, nos podríamos encaminar según su compás espiritual y exegético. Si nos pudiésemos guiar por sus interpretaciones, suposiciones y análisis (tanto como nos sea posible), podríamos acercarnos a una mejor manera de discernir la Biblia desde la perspectiva hebraica para así mejor aplicar el significado y la verdad Escrituraria a nuestras vidas.

El erudito en Estudios Nuevo-Testamentarios, Richard Longenecker, expresa lo siguiente: "La exégesis judía del primer siglo podría clasificarse de manera general en cuatro grupos: de tipo literal, midrash, pésher, y alegórico [vea al lado para mayor explicación]... Un estudio de las raíces judías del cristianismo (revela que) probablemente usaban un procedimiento exegético del Nuevo Testamento parecido al judaísmo contemporáneo... De esa manera, la interacción entre suposiciones y procesos exegéticos judíos por una parte, con los compromisos y las perspectivas cristianas por otra parte, ha producido en nuestras páginas del Nuevo Testamento una interpretación singular del Antiguo Testamento."

Ciertamente, es importante la manera en que interpretamos las Escrituras. La Biblia advierte sobre falsos profetas, maestros y pastores (Jer. 23; Ezeq. 13; Mat. 7:15, 24; 2 Ped. 2:1, 3:16; Apoc. 22:18, 19). A menos que las Escrituras nos digan lo contrario, debemos procurar interpretar la Biblia en su manera más literal, sencilla y dentro de su contexto; o sea, lo que el texto realmente dice y no lo que suponemos que dice. Dios quiso que Su verdad revelada fuese comprendida y obedecida por Su pueblo. No la encubrió bajo un código secreto accesible únicamente por algunos sabios elegidos.

En How to Read the Bible for All its Worth [Cómo leer la Biblia por lo que Vale], leemos: "...la Biblia es tanto humana como divina a la vez. La Biblia...es la Palabra de Dios expresada en palabras humanas dentro de un momento histórico. Esa naturaleza doble de la Biblia requiere de nosotros cierta tarea de interpretación." El contexto del Antiguo Testamento es imperativo. Si los cristianos ignoran las realidades históricas, culturales, gramaticales y religiosas, aumenta la posibilidad de que lleguemos erróneamente a un sinnúmero de "verdades," o que la interpretemos fuera de contexto, creyendo algo que los autores o el Espíritu de Dios, quien inspiró las Escrituras, nunca tuvieron la intención de decir. Es conveniente que nos pongamos a la posición de los testigos o lectores originales, y que el Espíritu Santo nos ayude en nuestro estudio diligente de la Palabra.

Métodos de interpretación demasiado alegóricos y descontrolados han hecho que la iglesia atraviese siglos de interpretación errónea, produciendo la Teología del Reemplazo, ideas de suplantación y una gama de otros errores. Y las relaciones y el diálogo entre judíos y cristianos han sufrido desmedidamente debido, en gran parte, a la arrogancia y al orgullo de numerosos líderes cristianos equivocados. Cuán diferente hubiese sido si las palabras del apóstol Pablo a los creyentes gentiles se hubiesen tomado en serio: "Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, no seas arrogante para con las ramas. Pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti. Dirás entonces: 'Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado.' Muy cierto. Fueron desgajadas por su incredulidad, pero tú por la fe te mantienes firme. No seas altanero, sino teme; porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará" (Rom. 11:17-21).

Levítico 19:18 y el Shemá
El pasaje del Antiguo Testamento más citado en el Nuevo Testamento es una porción de Levítico 19:18 que dice: "...amarás a tu prójimo como a ti mismo." Cuando se combina con Deuteronomio 6:5, donde se nos manda amar a Dios, tenemos la narrativa de los Evangelios que declara: "De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas" (Mat. 22:40). Si Yeshúa, los apóstoles y los autores del Nuevo Testamento consideraban esos textos como vitales para su enseñanza, nosotros debemos aprender todo lo posible de su ejemplo.

El libro de Levítico se encuentra en la Torá, los primeros cinco libros de las Escrituras. Cubre un corto intervalo en la vida de Israel inmediatamente luego de su milagrosa redención de Egipto. Levítico vincula el evento de cuando la shekiná (gloria) de Dios llenó el recién construido Tabernáculo en el Monte Sinaí (Éx. 40:34-35), relatado en Éxodo, y los años en que los hijos de Israel anduvieron errantes por el desierto, relatado en Números. Según el Diccionario Bíblico Young, "Levítico contiene un manual de instrucciones especiales para los sacerdotes y levitas en su servicio espiritual a la nación, además de instrucciones para todos los israelitas."

El contexto de Levítico 19 es el Código de Santidad que Dios dio como parte de su pacto con Israel (capítulos 17-25). Respecto al verso 19:18, el comentario judío en The Pentateuch and Haftorahs dice: "El resto del mundo no está conciente de que ese supremo mandamiento de moralidad - la regla de oro para la conducta humana - fue primeramente enseñado en el judaísmo...mucho antes de que surgiera el cristianismo. Los maestros religiosos de Israel citaron a Levítico 19:18, verbalmente o parafraseado, como la esencia de toda vida moral."

También en la Torá, Deuteronomio describe el pacto de bendiciones y maldiciones a consecuencia de la obediencia o desobediencia previo a conquistar la Tierra Prometida. "Escucha [Shemá], oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es" (Deut. 6:4) es el inicio y la esencia de la totalidad del Shemá. El erudito bíblico David Bivin define el Shemá como "la recitación de tres pasajes: Deuteronomio 6:4-9, 11:13-21 y Números 15:37-41. El Shemá es considerado por los judíos como la suprema afirmación sobre la unicidad y excepcionalidad de Dios."

El comentario judío citado anteriormente describe el Shemá como una declaración de "la unicidad de Dios y la plena lealtad de Israel a Dios"... "Señala la esencia del judaísmo, siendo su contraseña y confesión de fe a través de las edades... Es seguido por los versos 5-9 con la obligación fundamental basada en esa verdad, a saber, la adoración de los israelitas a Dios con todo su ser... El amor a Dios es la marca distintiva de Sus verdaderos adoradores." Por lo tanto, es esencial que los lectores bíblicos del siglo 21 comprendan que la Torá fue fundamental en el pensamiento y en la teología de los autores del Nuevo Testamento.

Ejemplos de Pablo y Santiago
Una de las prioridades teológicas de Pablo fue su ferviente defensa de las raíces hebraicas del cristianismo. El rompimiento de la primera "Iglesia" de la "Sinagoga" generó muchas facciones y sectas falsas que todavía requieren aclaración y corrección. Pablo frecuentemente aludió a los símbolos, los pactos, las promesas y la verdad del Antiguo Testamento, de esa manera refrescando la memoria de su audiencia (mayormente cristianos gentiles) sobre sus raíces judías.

En el libro a los Efesios, los describió como previamente "excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa" (2:12), pero ahora en Cristo (Mesías) "ya no son extraños ni extranjeros, sino que son conciudadanos de los santos y son de la familia de Dios...edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas..." (2:19-20). A la Iglesia en Roma, se identificó con sus hermanos judíos como "mis parientes según la carne. Porque son Israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas..." (Rom. 9:3-4).

Describió en términos de horticultura la manera en que los creyentes gentiles somos las ramas de olivo silvestre injertadas entre las ramas naturales para juntos nutrirnos de la rica savia de la raíz. Vemos que les exhortó a que no sean arrogantes hacia el pueblo judío, ya que la raíz los sostiene a ellos, y no vice-versa. En solamente tres capítulos (Rom. 9-11), Pablo aludió, o directamente cita, a textos de Génesis, Éxodo, Deuteronomio, 1 Reyes, Malaquías, Isaías, Jeremías, Oseas, Amós, Joel, Salmos y Job.

En Gálatas 5:14, Pablo argumentó que Levítico 19:18 es el cumplimiento y la suma total de la Ley: "Porque toda la Ley en una palabra se cumple en el precepto: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'" (también en Romanos 13:8-10). En Gálatas 3:10-14, también citó a Deuteronomio 21:23, 27:26, Habacuc 2:4 y Levítico 18:5, instruyendo a los creyentes gentiles sobre su justificación por la fe en Yeshúa sin necesidad de guardar la letra de la Ley. Pablo se basó en la Torá, los Escritos y los Profetas (Génesis a Malaquías), aunque también debió conocer las enseñanzas orales de Yeshúa (si aún no habían sido redactadas), transmitidas por Sus primeros discípulos (como en Marcos 12:31).

Levítico 19:18 nuevamente aparece en Santiago 2:8-9, donde dice que no demostremos parcialidad a nadie: "Si en verdad ustedes cumplen la ley real conforme a la Escritura: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo,' bien hacen. Pero si muestran favoritismo, cometen pecado y son hallados culpables por la ley como transgresores." Aquí Santiago también resaltó la Torá como Ley de Dios.

Ejemplos de los Evangelios
Mateo, el Evangelio más "judío", enfatizó el tema del cumplimiento de las Escrituras. Mateo, muy educado y previo colector de impuestos, fue uno de los doce discípulos de Yeshúa, y probablemente lo escribió desde Antioquía en Siria durante el período antes de la división entre la nueva Iglesia y la Sinagoga. Pudo haber sido escrito entre los años 50 y 68 d.C. cuando Nerón era el emperador romano. Pablo y Pedro se encontraban en Roma, y había gran persecución contra los cristianos.

Mateo reforzó el punto de que Yeshúa vino en cumplimiento de la Ley y los Profetas. Citó el Antiguo Testamento 55 veces, comparado con las 65 menciones de Marcos, Lucas y Juan en conjunto, y también tiene una docena de referencias al cumplimiento de las Escrituras. Todo indica que Mateo estaba empapado de las Escrituras, tanto en hebreo como en griego.

En el relato de Mateo sobre el Sermón del Monte (capítulos 5-7), Yeshúa citó seis veces a la Torá y dos veces a los Salmos. En 5:43-44, utilizó a Levítico 19:18 para enseñar que debemos amar a nuestros enemigos, pero ofreció una interpretación más profunda que la acostumbrada en esos días: "Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.' Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen." En 7:12, Yeshúa reafirmó esa verdad, diciéndolo de esta manera: "Por eso, todo cuanto quieran que los hombres les hagan, así también hagan ustedes con ellos, porque ésta es la Ley y los Profetas." En otras palabras, ¡ese principio representa la suma de toda la enseñanza del Antiguo Testamento!

En Mateo 19, un joven adinerado preguntó a Yeshúa: "Maestro, ¿qué cosa buena haré para obtener la vida eterna?" Yeshúa le respondió citando a Éxodo, Levítico y Deuteronomio: "No matarás; no cometerás adulterio; no hurtarás; no darás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre; y amarás a tu prójimo como a ti mismo" (vs. 18-19).

Cuando en Mateo 22:36 le preguntaron a Yeshúa, "Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la Ley?" respondió con Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18: "'Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.' Este es el grande y primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo.' De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas" (vs. 37-40). Sabiamente respondió que el amar al Padre de todo corazón debe conducirnos al amor del prójimo. Eso es significativo para todos los tiempos, y es vívidamente ilustrado en la historia del Buen Samaritano (Lucas 10:25-37).

Craig Keener comenta: "Siguiendo técnicas de interpretación judía, Jesús vinculó ambos mandamientos (Deut. 6:5 y Lev. 19:18) con la palabra en común: 'amor.' La ética judía repetidamente enfatizaba el amor a Dios y a los demás." Un comentario sobre el uso del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento añade: "Estas relaciones verticales (hacia Dios) y las horizontales (hacia nuestro semejante) suman no solamente toda la Torá, o los cinco libros de Moisés, sino también todas las Escrituras Hebreas (la Ley y los Profetas)."

¿Qué Hemos Aprendido?
En la introducción preguntamos: ¿Cuál es el valor en saber cómo los autores del Nuevo Testamento comprendían, interpretaban y aplicaban los textos del Antiguo Testamento? ¿Cómo afecta eso a nuestra propia perspectiva y respuesta a las Escrituras? Vienen a la mente algunas consideraciones:

• Yeshúa, los apóstoles y los autores del Nuevo Testamento estaban tan empapados de la Palabra de Dios que fluía naturalmente en toda su forma de pensar y en su teología. Así debe ser con nosotros.
• El conocimiento teológico, por el mero hecho de poseer conocimiento, carece de importancia. Como discípulos del siglo 21, debemos fielmente poner en práctica las Escrituras según expresado en el Shemá y en Levítico 19:18.
• Una vida caracterizada por el estudio cuidadoso de la Biblia, guiados por el Espíritu de Verdad y unidos a otros creyentes maduros y de confianza, es nuestra única defensa contra la profecía y enseñanza falsa.

Puentes para la Paz se siente bendecido en proveer enseñanza bíblica sobre las raíces hebraicas de nuestra fe cristiana y brindar esas verdades en maneras prácticas al pueblo judío y a la nación de Israel durante estos días proféticos. Una manera tangible de responder a la deuda que tenemos con los escogidos de Dios podría ser:

• Demostrar amor y misericordia hacia el pueblo judío: "Te levantarás y tendrás compasión de Sion, porque es tiempo de apiadarse de ella, pues ha llegado la hora" (Sal. 102:13).
• Proveer a sus necesidades: "En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos hermanos Míos, aun a los más pequeños, a Mí lo hicieron" (Mat. 25:31-46).
• Darles de nuestras bendiciones materiales: "Porque si los Gentiles han participado de sus bienes espirituales, también están obligados a servir a los santos [los judíos] en los bienes materiales" (Rom. 15:27).
• Orar por la paz de Jerusalén: "Oren ustedes por la paz de Jerusalén: 'Sean prosperados los que te aman'" (Sal. 122:6).

13 diciembre 2011

EL SHABAT: NUESTRO DESCANSO ES EN EL MESÍAS

Con el fin de que llegue la restauración completa del pueblo de YHVH,  necesitamos llegar a una comprensión y entendimiento más completo del descanso del Shabat semanal, que el Elohim (Dios) de Israel ordenó en la Biblia para que lo celebrara Su pueblo. Necesitamos estudiar el significado espiritual del Shabat semanal para aprender que el Elohim de Israel dio a Su pueblo el descanso físico semanal del Shabat como un anteproyecto espiritual para entender en mayor medida Su plan redentor que ha de ser llevado a cabo por medio del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús y Su Gobierno y Reinado durante la Edad Mesiánica (Atid Lavó).

En este estudio, examinaremos estos temas con el fin de estudiar, aprender y comprender que el Elohim de Israel dio el descanso físico semanal del Shabat desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado. Para establecer las siguientes verdades bíblicas:

1. El Shabat es el séptimo día de la semana y es para que sea un día de descanso (Génesis [Bereshit] 2:1-3).
2. El Shabat es un día santificado (puesto aparte, hecho santo/kódesh) para el Elohim de Israel (Génesis [Bereshit] 2:3).
3. El Shabat es un pacto eterno entre el Elohim de Israel y Su pueblo y ha de ser guardado para siempre como ordenanza perpetua (Éxodo [Shemot] 31:16-17).
4. El Shabat es una fiesta (mo'ed / tiempo asignado) del Elohim de Israel que se guarda sobre una base semanal (Levítico [Vayikrá] 23:1-3).
5. Espiritualmente, experimentamos el descanso del Shabat cuando obedecemos al Elohim de Israel, guardamos Sus mandamientos (Mitsvot), y creemos las promesas hechas por el Elohim de Israel a Su pueblo en la Torá/Palabra de Elohim (Levítico [Vayikrá] 26:11, 12; Salmo [Tehilim] 95:6-11; Hebreos 3:7-19; 4:1-12).
6. El Shabat es un cuadro espiritual dado a nosotros por el Elohim de Israel que es una sombra del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús (Colosenses 2:16-17).
7. El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el descanso espiritual de los creyentes en el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús (Mateo [Matityahu] 11:28-30).
8. Después de que el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús terminara el trabajo para el que el Elohim de Israel le había enviado (Shaliaj) a hacer por medio de su muerte en un madero/cruz como el Mesías sufriente conocido como el hijo de José (Yosef), Él se sentó (descansó/guardó el Shabat ) a la diestra del Elohim de Israel (Juan [Yojanán] 17:1, 4; 19:30; Salmo [Tehilim] 110:1 = Hebreos 1:1-3; 10:12-13).
9. El Shabat es el día del Señor (Isaías [Yeshayahu] 58:13-14).
10. El Shabat es representado como una Novia, cuyo Novio es el Elohim de Israel y el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús, y es un anteproyecto espiritual del la Edad Mesiánica (Atid Lavó) y el mundo por venir (Olam Habá / eternidad).
11. El Shabat será guardado durante el tiempo de los nuevos cielos y nueva tierra y por toda la eternidad (Isaías [Yeshayahu] 66:22-23; Revelación 21:1-3).

EL SHABAT ES EL SÉPTIMO DÍA Y ES UN DÍA DE DESCANSO

En Génesis [Bereshit] 1:1-31; 2:1-3, tenemos la historia de los siete días de la creación. En la historia de la creación, aprendemos que el día bíblico empieza en el atardecer del día y termina en la mañana (Génesis [Bereshit] 1:5, 8, 13, 19, 23, 31). A continuación de los seis días de la creación, el Elohim de Israel descansó en el séptimo día y lo santificó. En Génesis [Bereshit] 2:1-3 está escrito:

"Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó en el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Elohim el día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación."

ELOHIM SANTIFICÓ EL SHABAT Y LO HIZO SANTO

Cuando el Elohim de Israel descansó en el séptimo día de la creación, Él bendijo el séptimo día y lo santificó. (Génesis [Bereshit] 2:3). La palabra hebrea para santificar es la palabra del Diccionario de Strong (6942). Es la palabra hebrea kádesh/kódesh que viene de la palabra del Diccionario de Strong (6944) que es la palabra hebrea kódesh. Las palabras hebreas kádesh/kódesh significa "hacer limpio, consagrar, dedicar, purificar, poner aparte, hacer santo." Por lo tanto, cuando el Elohim de Israel bendijo el Shabat, Él consagró, dedicó, puso aparte, e hizo santo este día especial y determinó que el séptimo día de la semana (de la puesta del sol del viernes a la puesta del sol del sábado) fuese un día santificado, hecho santo, y puesto parte de cualquier otro día de la semana.

EL SHABAT ES UN PACTO ETERNO ENTRE ELOHIM Y SU PUEBLO

Como acabamos de mencionar en la sección anterior, cuando el Elohim de Israel bendijo el Shabat en Génesis [Bereshit] 2:3, Él lo santificó también. El Shabat está representado en la tradición judía como una novia cuyo novio es Israel. 1

El término hebreo para la ceremonia del matrimonio bíblico judío es (kidushín/desposorio/) que significa "sagrado/consagrado." La palabra hebrea para matrimonio (kidushín/desposorio) viene de la raíz hebrea de tres letras (K =Kaf, D = Dálet, SH = Shin). La palabra hebrea (6942 = kádesh) que viene de la palabra hebrea para santo (6942 = kádesh) se deriva también de las mismas letras de raíz hebrea (K = Kaf, D = Dálet, SH = Shin). Por lo tanto, los judíos tradicionales, interpretan la declaración bíblica de que "Elohim bendijo el día Shabat y lo santificó (va yekádesh)." Génesis [Bereshit] 2:3 queriendo decir que Elohim desposó (kidushín/desposorio) el Shabat a Su pueblo. 2

En el día de la boda de la ceremonia bíblica judía, la novia es vista como una reina y el novio como un rey. Por lo tanto, la "novia" y el "rey" son dos términos usados para describir el día semanal del Shabat (Talmud, Shabbat 119ª). Puesto que el Shabat es visto como que es una reina y una novia, representa el elemento femenino de la creación. 3

El Talmud (la tradición oral de los rabinos) nos dice que en la víspera del Shabat, el famoso maestro, Rabí Hanina solía ponerse sus mejores ropas y decía, "Vengan, demos la bienvenida a la Reina Shabat."

Mientras que el Rabí Hanina solía levantarse y manifestar, "Ven, Oh novia; Oh novia." Por esta costumbre, se compuso música para el Shabat, que imitaba simbólicamente los cánticos convencionales de boda. Los más famosos de estos es "Lejá Dodi" (Ven amado mío). 4

En el Judaísmo tradicional, los rabinos comprendieron que el Elohim de Israel entró en un pacto matrimonial con la casa de Jacob en el monte Sinaí. En Jeremías (Yermiyahau) 2:1-2, está escrito:

"Vino a mí palabra del Señor, diciendo: Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice el Señor: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio [desposorio/kidushín), cuando andabas en pos de mí [el Elohim de Israel/el novio] en el desierto [monte Sinaí], en tierra no sembrada."

Sin embargo, en la ceremonia bíblica del matrimonio judío, primero se ha de santificar (consagrar, poner aparte, hacer santo) antes de poder casarse. En Éxodo (Shemot) 19:10-11, 14, está escrito:

"Y el Señor dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos [6942 = consagrar/poner aparte/hacer santo] hoy y mañana; y laven sus vestidos, y estén preparados para el día tercero, porque al tercer día el Señor descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí.. y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó [6942 = consagrar/poner aparte/hacer santo]; y lavaron sus vestidos."
 

En la ceremonia bíblica tradicional del matrimonio judío, la novia se santifica antes del matrimonio por medio de un mikvá (inmersión en agua). Mikvá es un término hebreo que significa "estanque o cuerpo de agua." Mikvá es el acto ceremonial de la purificación. 5

Todo matrimonio bíblico tradicional tiene dos testigos. Son llamados los amigos del novio. Su función es preparar a la novia y escoltarla para encontrar al novio debajo de la jupá (el dosel de bodas) donde tiene lugar el matrimonio. Cuando el Elohim de Israel entró en matrimonio con la casa de Jacob en el Monte Sinaí, Moisés (Moshé) fue visto como uno de los amigos del novio del Elohim de Israel.

En Éxodo (Shemot) 19:17, podemos ver a Moisés (Moshé) cumpliendo la función de escoltar a la novia para encontrarse con el Elohim de Israel en el Monte Sinaí (un tipo de jupá/dosel de bodas), según está escrito:

"Y Moisés sacó del campamento al pueblo [la casa de Jacob/escoltándolos] para recibir a Elohim; y se detuvieron [debajo] al pie del monte."

Cuando los novios contraen matrimonio en una ceremonia tradicional judía, tienen una ketuvá (contrato de matrimonio) donde hacen constar los términos y condiciones del matrimonio. En el Judaísmo tradicional, los rabinos vieron que la ketuvá (contrato matrimonial) del matrimonio entre el Elohim de Israel y la casa de Jacob fue la Torá/Palabra de Elohim.

Los términos y condiciones del matrimonio (ketuvá/contrato de matrimonio) entre el Elohim de Israel y la casa de Jacob es dado en Deuteronomio (Devarim) 28 y Levítico (Vayikrá) 26. En estos dos capítulos, el Elohim de Israel especifica las bendiciones a la casa de Jacob por ser fieles al Elohim de Israel en el matrimonio, y las maldiciones por ser infieles al Elohim de Israel en el matrimonio.

El rito del desposorio es completado cuando el novio (el Elohim de Israel) da algo de valor a la novia (la casa de Jacob) y ella lo acepta. El regalo que se da hoy en día, es el anillo. El anillo es una señal de amor eterno y recordatorio del matrimonio. Cuando el novio le pone el anillo en el dedo de la novia, el rito del desposorio es completado.

Simbólicamente, el "anillo" que fue dado a la novia (la casa de Jacob) por el novio (el Elohim de Israel) fue visto como el Shabat. El cumplimiento de guardar el Shabat es visto como una señal de recordatorio y amor eterno entre el novio (el Elohim de Israel) y la novia (la casa de Jacob).

El Shabat es uno de los Diez Mandamientos dados en el monte Sinaí para recordar el matrimonio entre el Elohim de Israel y la casa de Jacob. En Éxodo (Shemot) 20:8, está escrito:

"Acuérdate del día de reposo para santificarlo." [6942 = santificado, consagrado, poner aparte].

El Shabat es un pacto eterno entre el Elohim de Israel y la casa de Jacob que ha de ser guardado por siempre. En Éxodo (Shemot) 31:12-18, está escrito:

"Habló, además, el Señor a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal [anillo de matrimonio] entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy el Señor que os santifico [6942 = consagrar/poner aparte/hacer santo]. Así que guardaréis el día de reposo (el Shabat), porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo. Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado al Señor; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el día de reposo (Shabat) los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó. Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Elohim."

EL SHABAT ES UNA FIESTA DEL SEÑOR

El Shabat es una fiesta del Señor. En Levítico (Vayikrá) 23:1-4 está escrito:

"Habló el Señor a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas del Señor, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán éstas: Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es del Señor en dondequiera que habitéis. Estas son las fiestas solemnes del Señor, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos."
 

¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE FIESTA DEL SEÑOR Y SANTA CONVOCACIÓN?

Hay dos palabras hebreas importantes en Levítico (Vayikrá) que son traducidas como fiesta y convocación que nos explican la importancia y significado del Shabat semanal bíblico, desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado. En Levítico (Vayikrá) 23:2, la palabra traducida como fiestas es la palabra mo'ed. La palabra hebrea mo'ed es la palabra 4150 del Diccionario de Strong y significa "una cita, un tiempo o estación prefijados, un ciclo, una asamblea, un tiempo designado, un tiempo prefijado o tiempo exacto."

En Levítico (Vayikrá) 23:2, la Biblia nos dice que el Shabat no es solamente un mo'ed sino que es también una santa convocación. La palabra hebrea para santo es la palabra kódesh. La palabra hebrea kódesh significa "consagrar, dedicar, santificar, poner aparte." La palabra hebrea para convocación es la palabra 4744 del Diccionario de Strong y es la palabra miqrá. La palabra hebrea miqrá significa, "una reunión pública, una asamblea, un ensayo."

Por lo tanto, el Elohim de Israel nos está diciendo en Su Santa Palabra que el Shabat es un mo'ed (una cita, un tiempo designado, un tiempo prefijado) durante la semana (desde la puesta de sol del viernes hasta la puesta de sol del sábado) que es un kódesh (santo, consagrado, dedicado y puesto aparte) miqrá (una reunión pública, una asamblea de gente, un ensayo). El Shabat es un mandamiento (mitsvá) que el Elohim de Israel quiere que Su pueblo ensaye (miqrá) porque es un tiempo designado o puesto aparte (mo'ed).

Si el Shabat es un ensayo (miqrá), ¿qué es lo que quiere el Elohim de Israel que ensaye Su pueblo? El Shabat es un ensayo de todas las cosas que el Elohim de Israel dio a Su pueblo, por lo que se refiere al Shabat para enseñarnos e instruirnos (Torá) sobre los caminos de Su Reino, confiando (emuná) en Su Torá/Palabra de Elohim escrita, la redención por medio del Mesías (Mashíaj) y la Edad Mesiánica (Atid Lavó).

¿QUIÉN ES EL SEÑOR?

El Shabat es una fiesta del SEÑOR. ¿Quién es el Señor? La palabra hebrea para Señor es la palabra 3068 en el Diccionario de Strong y es el Santo (kódesh) nombre (YHWH) del Elohim de Israel. La Biblia nos dice en Deuteronomio (Devarim) 6:4 que el Elohim de Israel es uno (ejad) (259). La palabra hebrea ejad es la palabra 259 en el Diccionario de Strong. La palabra hebrea ajad que viene de la raíz hebrea 258 del Diccionario de Strong. La palabra hebrea ajad significa "unir, unificar." Así, la Shemá (Deuteronomio (Devarim) 6:4) nos dice que el Elohim de Israel es ejad que viene de la palabra hebrea ajad que significa "unificar." Por lo tanto, el Elohim de Israel es una unidad compuesta. En Proverbios (Mishlei) 30:4 está escrito:

"¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?"
 

El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el Elohim de Israel manifestado en carne. El santo nombre (YHWH) del Elohim de Israel según lo dicho en Éxodo (Shemot) 3:14 significa, "Yo [siempre] seré [el mismo] que soy [hoy]." En Hebreos 13:8 está escrito:

"Jesucristo [Yeshúa HaMashíaj] es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos."

En 1ª Corintios 12:3 nos dice que el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el Señor, según está escrito:

"… Nadie que hable por el Espíritu [Rúaj HaKódesh] de Elohim llama anatema a Jesús [Yeshúa]; y nadie puede llamar a Jesús [Yeshúa] Señor [YHWH] sino por el Espíritu Santo [Rúaj HaKódesh]."

Filipenses 2:8-11 es un midrash judío (comentario/explicación) que viene de la tradicional oración judía, conocida como el Aleinu que es mencionada en Isaías 45:23. En Filipenses 2:8-11 nos dice que el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el Señor, según está escrito:

"Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz [madero]. Por lo cual Elohim también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús [Yeshúa] se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo [Yeshúa HaMashíaj] es el Señor [YHWH], para gloria de Elohim el Padre."

El monte de los Olivos es conocido en el Judaísmo tradicional como la montaña del Mesías (Mashíaj). Cuando el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús subió al cielo (olam habá) después de resucitar, según está escrito en Hechos 1:6-12, los ángeles dijeron que el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús volvería [en Su segunda venida como el Mesías Rey (Mashíaj ben David) de la misma manera [al monte de los Olivos]. Su retorno al monte de los Olivos como el Mesías Rey (Mashíaj ben David) está escrito en Zacarías (Zajaría) 14:3-4, 9, según está escrito:

"Después saldrá el Señor [YHWH] y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies [los pies de YHWH] en aquel día sobre el monte de los Olivos…y el Señor [YHWH] será rey sobre toda la tierra. En aquel día [YHWH] será uno, y uno [ejad] su nombre."

YESHÚA/JESÚS ES EL SEÑOR DEL SHABAT

Los rabinos del Judaísmo tradicional enseñan que a pesar de toda la precisión legalista de guardar el Shabat, los sabios fueron conscientes siempre de que el Shabat fue hecho para el hombre, y no el hombre para el Shabat, e insistieron que cualquiera de las reglas podía ser quebrantada inmediatamente en caso de emergencia de vida o muerte, o un peligro real para la salud. En apoyo de esta relajación se inclinaban a mencionar el versículo de la Escritura en Levítico (Vayikrá) 18:5, según está escrito:

"Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos."

El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús apoyó esta interpretación según se puede ver en Marcos 2:23-28, 3:1, 4-5, según está escrito:

"Y aconteció que al pasar él [Yeshúa] por los sembrados un día de reposo [Shabat], los discípulos [talmidín], andando, comenzaron a arrancar espigas. Entonces, los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito [en violación de la Torá]?Pero él [Yeshúa] les dijo: ¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? También les dijo: El día de reposo [Shabat] fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del Shabat. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Otra vez entro Jesús [Yeshúa] en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano… y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana."

Por lo tanto, el Shabat es una fiesta del Señor (Levítico [Vayikrá] 23:2). El Señor es el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús. Además, el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el Señor del Shabat. Así el pueblo de Elohim necesita guardar y celebrar el Shabat semanal (desde la puesta de sol del viernes, hasta la puesta de sol del sábado) que el Elohim de Israel dio a Su pueblo.

NUESTRO DESCANSO DEL SHABAT ES CONFIAR (EMUNÁ) EN LA PALABRA DE ELOHIM ESCRITA

Espiritualmente, experimentamos el descanso del Shabat cuando obedecemos al Elohim de Israel, guardamos Sus mandamientos (mistvot), y confiamos en las promesas hechas por el Elohim de Israel a Su pueblo en Su Torá/Palabra de Elohim. El Elohim de Israel promete grandes bendiciones a Su pueblo por guardar Su Shabat semanal (desde la puesta de sol del viernes, a la puesta de sol del sábado).

En Levítico (Vayikrá) 26:2-12 está escrito:

"Guardad mis días reposo (Shabats) y tened en reverencia mi santuario. Yo el Señor. Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra. Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país. Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros. Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil,, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros. Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo. Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Elohim, y vosotros seréis mi pueblo."

LA OBEDIENCIA TRAE LAS BENDICIONES DE ELOHIM

El Elohim de Israel bendice a Su pueblo cuando somos obedientes (Shemá) a Él. En Isaías (Yeshayahu) 1:19 está escrito:

"Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra."

En Jeremías (Yirmeyahu) 17:7-8 está escrito:

"Bendito el varón que confía en el Señor, y cuya confianza es el Señor. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto."

En Isaías (Yeshayahu) 26:3-4 está escrito:

"Tú guardarás en completa paz [shalom] a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en el Señor perpetuamente, porque en el Señor está la fortaleza de los siglos."
 

LA DESOBEDIENCIA A LA PALABRA DE ELOHIM NOS IMPIDE ENTRAR EN SU DESCANSO DEL SHABAT

El Shabat es un día de descanso. En Génesis (Bereshit) 2:2 está escrito:

"Y acabó Elohim  el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo."
 

En la Biblia, el elohim de Israel asocia entrar en Su descanso con confiar en la Torá/Palabra de Elohim escrita. En Isaías (Yeshayahu) 28:9-13 está escrito:

"¿A quién enseñará ciencia [que es la Torá/Palabra de Elohim – Oseas 4:6], o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír. La palabra, pues, del Señor les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos."

La primera vez que aparece la palabra descanso en Isaías (Yirmeyahu) 28:12 es la palabra 4496 del Diccionario de Strong, y es la palabra hebrea menujá. La palabra hebrea menujá significa, "una morada, sentirse cómodo, quietud, lugar de descanso, un lugar tranquilo, paz, hogar."

El Elohim de Israel asocia el tener fe y la confianza (emuná) en Él y el ser obediente (shemá) a Su Torá/Palabra de Elohim, con la entrada en Su descanso del Shabat. En el Salmo (Tehilim) 95:7-11, según está escrito:

"Porque él es nuestro Elohim; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz [shemá] no endurezcáis vuestros corazones, como en el día de Masah en el desierto, donde me tentaron vuestros padres, me probaron, y vieron mis obras. Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y no han conocidos mis caminos. Por tanto, juré en mi furor que no entrarían en mi reposo."

En Hebreos 3:7-19, 4:1-12 está escrito:

"Por lo cual, como dice el Espíritu Santo [Rúaj HaKódesh]: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo [Mashíaj], con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿A quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad. Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David como se dijo: Si oyereis hoy su voz no endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué [Yeshúa] les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Elohim. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Elohim de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Elohim es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón."

Por lo tanto, espiritualmente, experimentamos el descanso del Shabat del Elohim de Israel cuando obedecemos (shemá) y confiamos (emuná) en la Torá/Palabra de Elohim, y ponemos nuestra confianza (emuná) en el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús.

EL MESÍAS ES NUESTRO DESCANSO DEL SHABAT

Isaías (Yeshayahu) 11:1, 10 habla acerca del Mesías (Mashíaj) y la Palabra de Elohim nos dice que Su descanso (menujá) será glorioso (kivod), según está escrito:

"Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces… Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación [menujá] será gloriosa [kivod]."

En Mateo [Matityahu] 11:28-30 está escrito:

"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."

En Juan (Yojanán) 14:23 está escrito:

"Respondió Yeshua y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él."

En Mateo (Matityahu) 7:24-27 está escrito:

"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina."

EL SHABAT ES UNA SOMBRA/ANTEPROYECTO DEL MESÍAS

El Shabat es una sombra/anteproyecto espiritual dado a nosotros por el Elohim de Israel para enseñarnos sobre el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús y el plan redentor del Elohim de Israel para Su pueblo. En Colosenses 2:16-17 está escrito:

"Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo [Mashíaj]."
 

DESPUÉS DE QUE EL MESÍAS COMPLETÓ SU TRABAJO, DESCANSÓ

El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús vino a la tierra en Su primera venida para ser el Mesías sufriente (Mashíaj ben Yosef) Él completó el trabajo que el Elohim el Padre le envió (shaliaj) a hacer. En Juan (Yojanán) 17:1, 4 está escrito:

"Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti…Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra queme diste que hiciese."

Después de que el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús completó Su obra que Elohim el Padre le envió (shaliaj) a hacer muriendo sobre un madero/cruz y para hacer la función del Mesías sufriente (Mashíaj ben Yosef), Él se sentó (descansó) a la mano derecha de Elohim el Padre. En el Salmo (Tehilim) 110:1 está escrito:

"El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies."

En Hebreos 1:1-3; 10:12-13 está escrito:

"Elohim habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas…pero Cristo [Mashíaj] habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Elohim, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies."

TANTO JUDÍOS COMO NO-JUDÍOS SON ORDENADOS A GUARDAR EL SHABAT

Todo el pueblo de Elohim (Judios Y no-Judios)son ordenados por el Elohim de Israel a guardar Su Shabat. De hecho, el Elohim de Israel promete grandes bendiciones a los no-judíos que guardan Su Shabat y todos los que están injertados en la familia del Elohim de Israel. En Isaías (Yeshayahu) 56:1-8 está escrito:

"Así dijo el Señor: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse. Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y el extranjero que sigue al Señor no hable diciendo: Me apartará totalmente el Señor de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. Porque así dijo el Señor: A los eunucos que guarden mis días de reposo, y abracen mi pacto, yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. Y a los hijos de los extranjeros que sigan al Señor para servirle, y que amen el nombre del Señor para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. Dice el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados."

EL SHABAT ES REPRESENTADO COMO UNA NOVIA

Hemos visto anteriormente en este estudio que el Shabat está representado en la tradición judía como una novia. El Elohim de Israel y el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es el novio. Una vez más, el término hebreo para la ceremonia del matrimonio bíblico judío (kidushín/desposorio) significa "consagrar/santificar." La palabra hebrea para matrimonio (kidushín/desposorio) viene de la raíz hebrea de tres letras (K = Kaf, D = Dálet, SH = Shin). La palabra hebrea para santificado (6942 = Kádesh) que viene de la palabra hebrea para santo (6944 = Kódesh) también deriva de la misma raíz hebrea de tres letras (K = Kaf, D = Dálet, SH = Shin). Por lo tanto, los rabinos judíos tradicionales, interpretan la declaración bíblica que "Elohim bendijo el día del Shabat y lo consagró/santificó (va-yekádesh)." (Génesis [Bereshit] 2:3 queriendo decir que el Elohim de Israel se desposó (kidushín/desposorio) en el Shabat con Su Pueblo.

En el día de la boda en la ceremonia bíblica judía, la novia es vista como una reina y el novio como un rey. Por lo tanto, "reina" y "novia" son dos términos usados para describir el día semanal del Shabat (Talmud, Shabbat 119ª). Puesto que el Shabat es visto como una reina y una novia, representa el elemento femenino de la creación.

En el Judaísmo tradicional el Shabat es bienvenido por la mujer de la casa cuando enciende dos velas del Shabat. 8 Cuando enciende las velas, pronuncia la bendición:

"Bendito seas tú, Oh Señor nuestro Elohim, Rey del Universo, que nos has consagrado [santificado/puesto aparte] por tus mandamientos [mitsvot] y nos has ordenado encender la lámpara." 9

Del mismo modo que se encienden dos velas del Shabat, la ceremonia de bodas tradicional judía tiene dos testigos. 10 Estos dos testigos son llamados amigos del novio. Las dos velas que son encendidas son llamadas los dos testigos.

Hay varias interpretaciones del significado de las dos velas. En una de las interpretaciones, una vela representa la Torá, y la otra que representa a los Profetas. Moisés (Moshé) está representado por la Torá y Elías (Eliyahu) está representado por los Profetas. La obediencia (shemá) a la Torá y a los Profetas santifica (consagra, dedica, pone aparte) y prepara a la familia del Elohim de Israel para entrar en el segundo paso de la ceremonia de bodas tradicional judía (casa de Judá), cuando es consumado el matrimonio entre el novio (el Elohim de Israel) y los miembros de la casa de Judá (Judaísmo) y la casa de Israel (Cristianismo), que creen en el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús y se han preparado para la boda, siendo santificados para el Elohim de Israel por medio de guardar Sus mandamientos (mitsvot). El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús declaró que la Torá y los Profetas fueron escritos para hablar de Él. En Lucas 24:27, 44-47 está escrito:

"Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras [Tanaj] lo que de él decían…Y les dijo: Estas son las palabras que os hable, estando aún con vosotros; que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén."
 

El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús oró para que la familia del Elohim de Israel fuese santificada (consagrada, dedicada, puesta aparte) guardando Sus mandamientos (mitzvot) y la Torá del Elohim de Israel. En Juan (Yojanán) 14:15; 17:1-4, 17 está escrito:

"Si me amáis, guardad mis mandamientos [mitzvot]… Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese…santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad."

Cuando el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús oró en Juan (Yojanán) 17:17 que la familia del Di-s de Israel fuese santificada por medio de la Palabra de Elohim, que Él llamó verdad, el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús estaba citando el Salmo (Tehilim) 119:142,según está escrito:

"Tu justicia es justicia eterna, y tu ley [TORÁ] LA VERDAD."

Por lo tanto, las dos velas que son encendidas en el Shabat por la mujer de la casa representa la Torá y los Profetas que hablan acerca del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús. Porque el Shabat es representado en la interpretación tradicional judía como una novia, las dos velas espiritualmente representan tanto al Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús y al matrimonio de la novia del Mesías a Él mismo. En Revelación 19:7-9 está escrito:

"Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas [las acciones justas/el guardar los mandamientos/mitzvot y santificación] de los santos [los justos/tsadik]. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Elohim."
 

LA VELA ES LA LÁMPARA DE ELOHIM

Las lámparas que son encendidas en el Shabat por la mujer de la casa son llamadas lámparas. Cuando la mujer pronuncia la bendición sobre las velas dice:

"Bendito eres tú, Oh Señor nuestro Elohim… que nos has ordenado que encendamos la lámpara."
 

La palabra hebrea para vela/lámpara es la palabra 5216 del Diccionario de Strong y es la palabra hebrea, "ner/nerá." Vela/lámpara/luz son cuadros espirituales muy importantes en la Biblia de la Torá/Palabra de Elohim, guardando los mandamientos (mitzvot), el Evangelio (basar/buenas noticias), el espíritu del hombre, el Mesías (Mashíaj), los creyentes en el Mesías (Mashíaj), los creyentes en el Mesías contraen matrimonio y son casados con el Mesías (Mashíaj).

La Torá/Palabra de Elohim es comparada a una vela/lámpara. En el Salmo (Tehilim) 119:105 está escrito:

"Lámpara [5916] es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino."

Guardando la Torá y los mandamientos (mitzvot) del Di-s de Israel, es comparado a una vela/lámpara/luz. En Proverbios (Mishlei) 6:23 está escrito:

"Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza [Torá] es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen."
 

El Evangelio (basar/buenas noticias) del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es luz. En 2ª Corintios 4:3-4, 6, está escrito:

"Pero si nuestro evangelio [basar/buenas noticias] está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto [no tienen luz/vela/lámpara]; en los cuales el dios de este siglo [HaSatán/Satán/Lucifer que es llamado el ángel de luz – 2ª Corintios 11:14] cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz [ner] del evangelio [basar/buenas nuevas] de la gloria [kivod] de Cristo [Mashíaj], el cual es la imagen de Elohim… Porque Elohim mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz [ner], es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación [ner] del conocimiento de la gloria [kivod] de Elohim en la faz de Jesucristo [Yeshúa HaMashíaj]."

El espíritu (corazón) es la vela/lámpara del Elohim de Israel. En Proverbios (Mishlei) 20:27 está escrito:

"El espíritu del Señor es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón."

El Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús es la luz del mundo. En Juan (Yojanán) 8:12; 12:35-36, 46 está escrito:

"Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida…Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. Entre tanto, que tenéis luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz…Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas."

Las vidas de los creyentes en el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús deben de brillar como una vela. En Mateo (Matityahu) 5:14-16 está escrito:

"Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean nuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestras Padre que está en los cielos."

La vela/lámpara es asociado con el matrimonio judío. En Jeremías (Yirmeyahu) 25:10 según está escrito:

"Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz de desposado y la voz de desposada, ruido de molino y luz de lámpara."

En Mateo (Matityahu) 25:1-13, el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús comparó Su casamiento con Su novia semejante a diez vírgenes que tomaron sus lámparas a su boda. En Mateo (Matityahu) 25:1, está escrito:

"Entonces el reino de los cielos [maljut shamayim] será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo."

En el pensamiento tradicional judío, la ciudad de Jerusalén (Yerushalayim) es vista como la ciudad de la esposa. En Revelación 21:2, 9-11, 23 está escrito:

"Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén [Yerushalayim], descender del cielo [olam habá], dispuesta como una esposa ataviada para su marido…Vino entonces a mí uno de los siete ángeles…diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén [Yerushalayim], que descendía del cielo [olam habá], de Dios, teniendo la gloria [kivod] de Dios. Y su fulgor [ner] era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal…la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria [kivod] de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera."

LAS DOS VELAS REPRESENTAN A EFRAÍN Y A JUDÁ Y SU REUNIFICACIÓN

En otra interpretación del significado simbólico de las dos velas del Shabat, una de las velas representa a Judá, la casa de Judá (Judaísmo) y la otra vela representa a Efraín, la casa de Israel (Cristianismo) y el matrimonio/reunificación/restauración y reunificación está profetizado que tendrá lugar en Ezequiel (Yejezkel) 37:15-16, 19, según está escrito:

"Vino a mí palabra del Señor diciendo: Hijo de hombre, toma ahora un palo, y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros…Diles: Así ha dicho el Señor: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con el palo de Judá, y los haré un solo palo, y serán uno en mi mano."

En las oraciones tradicionales judías en el Shabat, se hacen oraciones para que el Elohim de Israel reunifique y restaure la casa de Judá con la casa de Israel. La casa de Judá y la casa de Israel, son los dos testigos del Elohim de Israel sobre la tierra.

EL SHABAT ES UN ANTEPROYECTO DE LA EDAD MESIÁNICA Y EL MUNDO VENIDERO

En el pensamiento tradicional judío, el Shabat es un anteproyecto de la Edad Mesiánica (Atid Lavó). Es también un anticipo del mundo venidero (Olam Habá) (Génesis R. Xvii; Ver, 57b). El Shabat es un día que apunta hacia el futuro. Es un día de esperanza y anticipación del cumplimiento Mesiánico que el Talmud describe como "Yom shejulo Shabat," un tiempo eterno de Shabat. 11 (Mishnah Talmud 7.4, Talmud Rosh HaShanah 31a).

EL SHABAT ES EL DÍA DEL SEÑOR

El Shabat es el día del Señor. En Isaías (Yeshayahu) 58:13-14, está escrito:

"Si retrajeres del día de reposo [Shabat] tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso del Señor; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en el Señor; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boda del Señor lo ha hablado."

EL DÍA DEL SEÑOR ES UN TÍTULO PARA LA EDAD MESIÁNICA

El día del Señor es un tema principal en la Biblia, especialmente en los Escritos de los Profetas. El asunto del día del Señor en los Escritos de los profetas concierne principalmente con el advenimiento de la venida del Mesías (Mashíaj), el juicio de las naciones, el período de la tribulación (Jevléi shel Mashíaj/la angustia de Yaacov) y la Edad Mesiánica (Atid Lavó). Porque el Shabat es llamado el día del Señor (Isaías [Yeshayahu] 58:13-14), es, por lo tanto, una sombra de la Edad Mesiánica (Atid Lavó).

El término, día del Señor, se puede encontrar en los siguientes versículos (Isaías [Yeshayahu] 2:12; 13:6, 9; Ezequiel [Yejezkel] 13:5; 30:3; Joel [Yoel] 1:15; 2:1, 11; 3:14; Amós 5:18, 20; Abdías 1:15; Sofonías 1:7, 14; Zacarías 14:1; Mallarías 4:5; 1ª Tesalonicenses 5:2; 2ª Pedro 3:10).

"EN ESE DÍA" ES UN MODISMO HEBREO PARA EL DÍA DEL SEÑOR

El día del Señor se menciona con frecuencia en los Escritos de los profetas con la forma abreviada de "en ese día." Realmente, en ese día es un modismo judío para el día del Señor. De hecho, un tema y asunto principal del libro de Isaías (Yeshayahu) son los acontecimientos que tendrán lugar durante el período conocido como el día del Señor. En sus escritos, el profeta Isaías (Yeshayahu) frecuentemente usa el término "en ese día" para referirse al día del Señor. El término "en ese día" se puede encontrar en los versículos (Isaías [Yeshayahu] 2:11, 17, 29; 3:7, 18; 4:1-2; 5:30; 7:18-19, 21, 23-24; 20:6; 22:8, 12, 20, 25; 23:15; 24:11; 25:9; 26:1; 27:1-2, 12-13; 28:5; 29:18; 30:23, 25-26; 31:7; 52:6).

"EN ESE TIEMPO" ES UN MODISMO JUDÍO PARA EL DÍA EL SEÑOR

Hay otro modismo judío que se refiere al día del Señor. La frase "en ese tiempo" otra palabra de código (modismo judío) para el día del Señor. El término, "en ese tiempo" se puede encontrar en los siguientes versículos (Isaías [Yeshayahu] 18:7; Jeremías [Yirmeyahu] 3:17; 4:11; 8:1; 31:1; 50:4, 20; Daniel 12:1; Joel [Yoel] 3:1; Sofonías 1:12; 3:20).

EL DÍA BÍBLICO EMPIEZA AL ATARDECER  Y TERMINA EN LA MAÑANA

El día bíblico empieza en el anochecer y termina en la mañana (Génesis [Bereshit] 1:1,5,8, 19, 23, 31). Igualmente, el Shabat empieza al anochecer y termina por la mañana. Cada uno de los siete días de la creación es un cuadro espiritual de 1.000 años de tiempo. En el Salmo [Tehilim] 90:4 está escrito:

"Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que paso, y como una de las vigilias de la noche."

El séptimo día de la creación, el Shabat, es un cuadro espiritual de los 1.000 años de la Edad Mesiánica (Atid Lavó). El Apóstol (Shaliaj) Pedro (Kefa) asocia el día del Señor a la venida del Mesías (Mashíaj) y la Edad Mesiánica (Atid Lavó). En 2ª Pedro 3:7-10 está escrito:

"Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto; que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas."

EL SHABAT Y LA PROFECÍA BÍBLICA

El Shabat nos fue dado por el Elohim de Israel para comprender la profecía bíblica de los últimos tiempos, porque el Shabat es una sombra del tiempo conocido como el día del Señor o la Edad Mesiánica (Atid Lavó). Además, el día bíblico comienza en EL ANOCHECER (un tiempo de oscuridad) y termina en LA MAÑANA (un tiempo de luz). Por lo tanto, es posible que el día del Señor, o los 1.000 años de la Edad Mesiánica (Atid Lavó), también comience en el ANOCHECER (el tiempo de los siete años de tribulación o los dolores de parto del Mesías (Jevléi shel Mashíaj/Angustia de Yaacov) y termine en LA MAÑANA (un tiempo de luz) o los restantes 993 años?

Uno de los temas del Rosh HaShaná (la Fiesta de las Trompetas – Levítico (Vayikrá) 23:23-25) es HaMélej (el rey). Este es el tiempo bíblico asignado cuando el Mesías Mashíaj judío Yeshúa/Jesús será coronado Rey (Mashíaj ben David). El Salmo (Tehilim) 47 es un Salmo de Coronación. Este acontecimiento tiene lugar en Revelación 4-5.

Después de que el Mesías (Mashíaj) Yeshúa/Jesús tenga Su ceremonia de Coronación, los acontecimientos de la tribulación (Jevléi shel Mashíaj/angustia de Yaacov), y el juicio de las naciones, están descritos en Revelación 6-18. El regreso del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús como el Mesías Rey, conocido como el Mashíaj ben David, cuando Él ponga Sus pies sobre el monte de los Olivos (Zacarías 14:4), tiene lugar también en Revelación 19. Porque la corporación Cristiana tradicional, no ha comprendido que el Shabat fue dado por el Elohim de Israel como una sombra profética de la Edad Mesiánica (Atid Lavó), y por haber rechazado corporativamente que el Shabat bíblico es el séptimo día de la semana que va desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado, es posible que esto haya oscurecido la comprensión del Cristianismo como entidad tradicional, en lo referente a la correcta interpretación de los acontecimientos alrededor de la venida del Mesías (Mashíaj) Yeshúa/Jesús como el Rey Mesías (Mashíaj ben David), la tribulación (Jevléi shel Mashíaj/Angustia de Yaacov) y la Edad Mesiánica (Atid Lavó)???

TÍTULOS PARA EL DÍA DEL SEÑOR

Hay muchos títulos para el día del Señor. Algunos de estos títulos indican un tiempo de aflicción, angustia y oscuridad (EL ANOCHECER = un tiempo de oscuridad), mientras que otros títulos indican un tiempo de paz y tranquilidad (LA MAÑANA = un tiempo de luz). Algunos de estos títulos del día del Señor que indican aflicción, angustia, tribulación, ira y oscuridad son:

1. Un día de visitación y desolación (Isaías 10:3)
2. Un día de ira feroz (Isaías 13:13)
3. Un día de angustia y dolor desesperado (Isaías 17:11)
4. El día de alboroto (Isaías 22:5; Jeremías 51:2; Sofonías 1:14-15)
5. El día de la gran matanza (Isaías 30:25)
6. El día de la venganza del Señor (Isaías 34:8; 61:2; 63:4)
7. El día de Su ira (Sofonías 1:15, 18)
8. El día de la oscuridad y tinieblas (Joel 2:1-2; Sofonías 1:14-15)
9. El día de nubes y densa oscuridad (Joel 2:1-2; Sofonías 1:14-15)
10. El día grande y terrible del Señor (Joel 2:3; Mallarías 4:5)
11. El día de la batalla (Zacarías 14:3)
12. El día de la angustia de Jacob (Jeremías 30:7; Daniel 12:1)
13. Un día de desolación (Sofonías 1:15)
14. Un día de trompeta y alarma (Sofonías 1:16)
15. El día de juicio y perdición de los hombres impíos (2ª Pedro 3:7)

Hay otros títulos para el día del Señor que parecen indicar un día de paz, descanso, consuelo, tranquilidad y victoria. Algunos de estos títulos son:

1. Un día que el Señor te da descanso (Isaías 14:3)
2. El día del viento del ESTE (Isaías 27:8)
3. Un día de salvación (Isaías 49:8)
4. Un día de nubes (las nubes se refieren a los creyentes) Ezequiel 30:3; Hebreos 12:1)
5. El día que seré glorificado (Ezequiel 39:13)
6. El día de Su preparación (Nahum 2:3)
7. El día cuando el Hijo del Hombre es revelado (Lucas 17:30)
8. El día de nuestro Señor Jesús (1ª Corintios 1:8; 2ª Corintios 1:14; Filipenses 1:6)
9. El día de la redención (Efesios 4:30)
10. El día del Mesias (Cristo) (Filipenses 1:10; 2:16)
11. El día de Elohim (2ª Pedro 3:12)

Después de que el Mesías (Mashíaj) Yeshúa/Jesús vuelva a la tierra en Su segunda venida como el Mesías Rey (Mashíaj ben David), habrá paz armonía para siempre sobre la tierra durante la Edad Mesiánica (Atid Lavó). Algunas de las Escrituras que hablan de este tiempo de paz (shalom) son:

1. Los animales tendrán paz los unos con los otros y con la humanidad (Isaías 11:6-8)
2. La agricultura será próspera (Ezequiel 34:24-27)
3. El pueblo de Elohim habitará en seguridad y en paz (Ezequiel 34:25, 28)
4. Toda la tierra será llena del conocimiento de Elohim (Isaías 11:9; Jeremías 31:23-34)
5. Habrá paz sin guerras (Isaías 2:3-4; Miqueas 4:3)
6. La Torá será enseñada desde Jerusalén (Isaías 2:2-3; Miqueas 4:1-2)
7. Habrá una luz continua sobre la tierra (Zacarías 14:6-8)
8. El Mesías (Mashíaj) Yeshúa/Jesús será Rey sobre toda la tierra (Daniel 7:13-14, 18, 27; Zacarías 14:9; Revelación 2:27; 11:15; 12:5; 19:15-16)

Así que el día del Señor es descrito como siendo un tiempo de aflicción, angustia, tribulación, ira y oscuridad y termina con un tiempo de paz, prosperidad, seguridad, sin guerras, de conocimiento universal de la Torá y del Mesías (Mashíaj) y de luz. No hay contradicción alguna en que el día del Señor sea tanto de oscuridad y luz, siempre que comprendamos que el Shabat es un término para el día del Señor y que cada día bíblico empieza en el anochecer y termina en el amanecer.

Por lo tanto, parece bastante probable que la parte del anochecer del día del Señor y los siete primeros años de los 1.000 años de la Edad Mesiánica (Atid Lavó), sea la tribulación o los dolores de parto del Mesías (Jevléi shel Mashíaj/Angustia de Yaacov), y la parte de la mañana del día del Señor son los 993 años restantes de los 1.000 años de la Edad Mesiánica (Atid Lavó), cuando el Mesías (Mashíaj) Yeshúa/Jesús que es llamado la estrella de la mañana (Revelación 22:16) vuelva a la tierra en Su segunda venida como el Rey Mesías (Mashíaj ben David) y ponga Sus pies sobre el monte de los Olivos (Zacarías 14:4).

EL SHABAT SERÁ GUARDADO POR TODA LA ETERNIDAD

Cuando el Elohim de Israel dio el Shabat a Su pueblo, Él proclamó que sería una ordenanza PERPETUA/ETERNA. En Éxodo (Shemot) 31:15-17 está escrito:

"Seis días trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado al Señor; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó."

El Shabat será guardado durante los días de los nuevos cielos y la nueva tierra. En Revelación 21:1 está escrito:

"Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más."

Durante los días del nuevo cielo y la nueva tierra, el Elohim de Israel EXIGIRÁ QUE TODA LA TIERRA guarde el Shabat. En Isaías (Yeshayahu) 66:22-23 está escrito:

"Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí; dice el Señor, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo el Señor."
 

En conclusión, con el fin de que llegue la completa restauración del pueblo de Elohim, necesitamos venir a una mayor comprensión y aplicación del Shabat bíblico que el Elohim de Israel dio a Su pueblo para que se celebrase en el séptimo día de la semana, desde el anochecer del viernes hasta el anochecer del sábado, que el Elohim de Israel dio el Shabat como un pacto eterno que ha de ser guardado por Su pueblo por siempre.

Además, el pueblo de Elohim necesita comprender que el Elohim de Israel dio el Shabat a Su pueblo para revelar su plan de redención completamente a través del Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús, que incluye el desposarse con Su novia, los acontecimientos proféticos de su segunda venida como el Mesías Rey (Mashíaj ben David), y los acontecimientos que sucederán alrededor de Su reino y gobierno durante la Edad Mesiánica (Atid Lavó).

¡¡¡Qué venga prontamente el Mesías (Mashíaj) judío Yeshúa/Jesús en nuestros días y establezca su Reino Mesiánico, trayendo eterna paz (Shalom) y la enseñanza de la Torá/Biblia a todas las naciones desde la ciudad de Jerusalén (Yerushalayim) para que ambas casas de Israel puedan habitar para siempre en el descanso del Shabat Elohim de Israel.

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