17 mayo 2016

PALABRAS VIVIENTES


Introduccion

¿Qué prefiere, una lata de raviolis en un microondas o una cena de raviolis servidos en un restaurante italiano de cuatro estrellas ? Ambos pueden proporcionar sustento y llenar tu vientre, pero uno de ellos es una experiencia mucho más memorable. Las diferencias entre estas dos comidas son la diferencia entre el texto Hebreo de la Biblia y una traducción al español. Una traducción al Español puede proporcionar sustento, pero cuando el texto se estudia desde una perspectiva Hebraica, el texto cobra vida.

La lengua de un pueblo y la cultura de las personas que hablan esa lengua están estrechamente relacionadas. En el caso de los hebreos, que eran un pueblo nómada del Cercano Oriente, su lengua y su cultura nómada están estrechamente conectadas. Cada palabra Hebrea describe una acción que se puede ver en los viajes nómadas de los hebreos por el desierto.

Todas las traducciones de la Biblia de hoy en día están escritas desde una perspectiva muy occidental y han borrado el original Hebreo, Oriental, la perspectiva de las palabras originales en el texto. Una vez que se restaura la Hebraicidad del texto, un tema común se puede encontrar subiendo a la superficie a lo largo de la Biblia, nuestra migración nómada por el desierto de la vida.

La mayoría de las personas simplemente asumen que todo el mundo piensa en todas partes más o menos la misma manera. Esto no podría estar más lejos de la verdad. De hecho, los procesos de pensamiento de diferentes culturas son tan diferentes como el día y la noche. En este estudio, vamos a examinar ideas y palabras Hebreas para que podamos entender mejor cómo funciona la mente del hebreo. La comprensión de cómo funciona la mente Hebreo antiguo es crucial para la comprensión Bíblica adecuada. Si hemos de interpretar el texto Bíblico de acuerdo a nuestra forma de pensar, la interpretación será contaminada con un  pensamiento moderno Greco-Romano.

En mis años de investigacion en el lenguaje de la Biblia, yo he descubierto tres llaves para una apropiada interpretacion de las palabras e ideas dentro del texto.

Cultura

El idioma Hebreo, como es el caso de todos los idiomas, está estrechamente ligado a la cultura a la que los oradores y escritores pertenecen. Al leer la Biblia, ya sea en Hebreo, Inglés o cualquier otro idioma, es esencial leerlo a través de los ojos y la mente de la cultura Hebrea y no de nuestra propia cultura. Para ilustrar esto, vamos a ver Isaías 40:22.

                      “él extiende los cielos como una cortina”

Desde nuestra propia cultura podríamos concluir que se trata de una referencia a la creación de las estrellas que sabemos que son gigantescas bolas de gas ardiendo a miles de millones de kilómetros de nosotros. Sin embargo, esta perspectiva, por más exacta que sea, debe ser ignorada y en vez debe ser entendida desde la perspectiva de Isaías de los cielos. Dentro de la tienda de pelo de cabra de los hebreos el techo es negro, pero las diferencias entre algunas de las fibras del material permiten agujeros de luz que penetran a través de ella, para dar la apariencia de estrellas en el cielo negro. Por esta razón, los hebreos vieron el cielo nocturno como la tienda de Dios que se extendía a lo largo de todo el mundo, su familia.

Accion

El pensamiento Hebreo está más preocupado con la acción, mientras que nosotros, y nuestro pensamiento Greco-Romano, estámos más preocupados por la apariencia. Cuando leemos el texto Bíblico estamos constantemente creando una imagen mental de lo que el texto está describiendo, pero el autor original no está describiendo una imagen de apariencia, sino una imagen de acción.

Nuestras lenguas modernas son el producto de un mundo Greco-Romana, donde las palabras abstractas son prolíficas. Una idea abstracta es una palabra o pensamiento que no puede ser  relacionado con uno de los cinco sentidos: oído, vista, tacto, olfato o gusto. Sin embargo, cada palabra Hebrea está relacionada con una idea concreta, una sustancia de acción.

 Y se levantó Jonatán de la mesa con una nariz quemada… 1 Samuel 20:34


Como usted puede ver, a partir de una traducción literal de este versículo, la idea de la nariz de Jonathan estando en fuego es una acción muy concreta, mientras que la Traducción  RV, desde una perspectiva occidental, es muy abstracta.

Y se levantó Jonatán de la mesa con exaltada ira... 1 Samuel 20:34 (RV)

Una "nariz ardiendo" es una sustancia de acción y claramente es un buen ejemplo de las diferencias entre los pensamientos hebreo y griego. La palabra hebrea para la nariz es aph [H:639]1, pero también puede significar "un ensanchamiento de las fosas nasales en ira," una sustancia de acción. A lo largo de este libro, serás retado a dejar de pensar en abstracto, y en su lugar se le pedirá abrir su mente al significado concreto de las palabras, ya que deben entenderse desde una perspectiva hebraica.

Funcion

El pensamiento Hebreo esta más preocupado con la función mientras que nuestro pensamiento Greco-Romano está más preocupado por la apariencia.

¿Cómo describirías un lápiz? Usted probablemente lo describiría como “ largo y de color amarillo con una punta en el extremo." Note que nos gusta utilizar adjetivos para describir objetos. Sin embargo, en el pensamiento Hebreo, los verbos son utilizados con más frecuencia, y un lápiz se describe como algo con lo que usted escribe, una descripción de su función y no su apariencia.
 
Cuando leemos el texto Bíblico nosotros estamos creando constantemente una imagen mental de lo que el texto está describiendo. Sin embargo, el autor original no está describiendo una imagen de apariencia sino una imagen de la función.

                   Y es así como usted lo haran, la longitud de la vasija
                   es  trescientos codos de largo, cincuenta codos
                   de ancho y treinta codos de alto.


¿Está esta descripción diciendonos que parecia el arca? De ningún modo. Se esta describiendo la función diciendonos esta arca es muy grande y capaz de transportar una carga muy grande de los animales.

Mantener estas tres claves en mente al leer el texto, le permitirá empezar acercarse a la Biblia desde una perspectiva Hebrea y no desde la perspectiva Griega, una perspectiva que todos hemos sido enseñados desde nuestro nacimiento.

Traducciones

Hay muchos factores que intervienen en una traducción que son invisibles y desconocidos para el lector de la traducción. La mayoría de los lectores de la Biblia asumen la traducción en Español de la Biblia es una representación equivalente y exacta del texto original. Debido a la gran diferencia entre el lenguaje de los antiguos Hebreos y el nuestro, así como las diferencias entre las dos culturas, una traducción exacta es imposible. La difícil tarea del traductor es cerrar la brecha entre las lenguas y culturas. Uno puede traducir el texto Hebreo de muchas maneras diferentes, las creencias personales del traductor a menudo dictan cómo se traduce el texto. Una traducción del texto Bíblico es la interpretación de un traductor del texto original sobre la base de su propia teología y doctrina. Esto obliga al lector a utilizar la comprensión del traductor del texto como su base para el texto.

Por esta razón, los lectores a menudo comparán traducciones, pero por lo general se limitan a traducciones Cristianas. Yo siempre recomiendo que incluyan una traducción "judía" al comparar los textos, ya que esto le dará una traducción desde una perspectiva diferente. Sí, va a estar sesgada hacia la fe judía, pero las traducciones cristianas están sesgados hacia la fe cristiana. Una comparación de las dos traducciones puede ayudar a descubrir el sesgo de cada uno.

La tarea del traductor se va agravado por la presencia de palabras y frases cuyo significado original se han perdido. En estos casos, el traductor tratará de interpretar las palabras y frases de la mejor manera posible, con base en el contexto de la palabra y la opinión del traductor de lo que el autor estaba tratando de transmitir.

Cuando el lector de la traducción viene a través de los intentos del traductor en la traducción del texto difícil, el lector casi siempre hace que la asuncion de que el traductor ha traducido con precisión el texto. El siguiente pasaje dara un ejemplo de algunas de las dificultades que enfrentan los traductores al tratar de convertir el texto Hebreo en una interpretación comprensible en español.

                   Un techo harás al arca, y la acabarás a un codo
                   de elevación por la parte de arriba; y pondrás
                   la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo,
                   segundo y tercero.  Genesis 6:16 (RSV)

La traducción anterior parece muy clara, concisa y comprensible. El lector no tendría ningún problema para entender el significado del texto y assume que esta traducción representa adecuadamente el texto original. Detrás de esta traducción se encuentra el Hebreo, el cual debe ser la pesadilla de un traductor. A continuación se muestra una representación literal de la misma de acuerdo con el verso Hebreo.

              "Una luz tu haras para un arca y a un codo que tu
               la completas de sobre ella y una puerta del arca en
              su lado que pones bajo veinte y treinta que tu haces."


Este no es un caso aislado, sino que ocurre continuamente a través de los textos Bíblicos. Con el fin de ayudar al lector en Español, el traductor ha suministrado palabras, frases, e incluso frases enteras que permitan que el lector comprenda el texto. El lector rara vez es consciente de las dificultades en la traducción de un determinado pasaje y asume que el traductor ha traducido con precisión el texto.

Si usted está listo, vamos a cavar profundamente en el suelo de la lengua Hebrea y ver si podemos encontrar los tesoros escondidos en su interior.


Señor y Dios



Señor



Salmo 35:22

Tú lo has visto, oh SEÑOR; no calles; Señor, no te alejes de mí.



En este versículo, la palabra "señor" aparece dos veces, una vez con todas las letras mayúsculas, "SEÑOR," y la otro con sólo la letra "L" en mayúsculas, "Señor." En primer lugar vamos a examinar la palabra "Señor."



La palabra Hebrea אָדוֹן adon [H:113] es uno que tiene autoridad sobre otro o como se traduce generalmente, un "señor" y se usa en la Biblia para los hombres y Dios. Sin embargo, desde una perspectiva Hebraica, un "señor" no es uno que simplemente gobierna sobre otro, sino más bien uno que prevé y protege a aquellos bajo su cargo. En este punto, un poco de gramática Hebrea es con el fin de ayudar a comprender lo que el Hebreo detrás de la palabra "Señor" en realidad significa.



Cuando el sufijo י iy se añade al final de un sustantivo, significa "de mí" o "mi", asi que יאָדוֹן adoniy significa "señor de mí" o "mi señor." Cuando se agrega el sufijo םי iym al final de un sustantivo, hace al sustantivo plural, por lo que םיאָדוֹן adoniym significa "señores." Si la ם m se deja caer desde םיאָדוֹן, tenemos יאָדוֹן adonai que significa "mis señores." En este versículo anterior, la palabra "Señor" es אֲדֹנָי adonai [H:136], que literalmente significa "mis señores." En este sentido, el escritor lo está utilizando como un nombre propio, de uso común en la Biblia para Dios.



La palabra "SEÑOR," en letras mayúsculas, ni siquiera se relaciona con la palabra אָדוֹן adon [H:113], es el nombre יְהוָֹה YHWH [H:3068].



Cada nombre Hebreo es una palabra Hebrea con significado. Por ejemplo, el nombre אָדָם adam [H:120] es el nombre del primer humano, pero adam es también la palabra Hebrea para “humano.” El nombre de YHWH, tradicionalmente pronunciado como Yahweh, también es una palabra Hebrea, el verbo הָוָא hawah [H:1933] que significa "existir" y el prefijo con la letra י (y) que significado "él."  Por tanto יְהוָֹה (YHWH) significa "el existe" y como una palabra se pronunciaría vas ye'huw o yih 'weh.


¿Los escritores originales del Nuevo Testamento usan el nombre "Yahweh" en su texto original de sus manuscritos? Vamos a ver la evidencia.



Salmo 110:1 (RSV)

El SEÑOR (Yahweh) dijo a mi señor (adonai): Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies."   



En este versículo, tenemos de nuevo los dos nombres de Dios, Yahweh y Adonai. A continuación se muestra el Hebreo para el Salmo 110:1 del texto Masorético.


            נאם יהוה לאדני שב ניימלעד אשׁית  איביך  
       הדם לרגליך    
     
Leyendo de derecha a izquierda, la segunda palabra es Yahweh y la siguiente palabra es la'adonai (a mi señor). Hace dos mil años, un grupo de estudiosos Judíos (setenta por tradición) compuso una traducción Griega de la Biblia Hebrea para los Judios que vivian fuera de Israel que ya no hablaban Hebreo. Esta traducción se conoce como la Septuaginta (LXX o, significado númerico Romano "Setenta"). A continuación se muestra la traducción de la Septuaginta del Salmo 110:1.



              ειπεν ο κυριος τω κυριω μου καθου εκ

              δεξιων μου εως αν θω τους εχθρους σου

              υποποδιον των ποδων σου



Leyendo de izquierda a derecha, la tercera palabra en la línea superior es κυριος kurios [G:2962], que significa "señor", la traducción de los traductores para el nombre de Yahweh. La cuarta palabra también es kurios y es utilizada por los traductores de la palabra Hebrea adon también.



El Salmo 110:1 es citado en Mateo 22:44. A continuación se muestra el texto Griego de este pasaje de Mateo.



            ειπεν ο Κυριος τω Κυριω μου Καθου εκ

        δεξιων μου εως αν θω τους εχθρους σου

        υποποδιον των ποδων σου



Observe que la Septuaginta Griega y el Mateo Griego son idénticos. Esto muestra claramente que el libro Griego de Mateo estaba usando la Septuaginta Griega como fuente para citar el libro de los Salmos.



A finales de los 1400’s, un erudito Judío con el nombre de Shem Tov escribió un documento llamado Even Bohan (toque de piedra) para contrarrestar los misioneros Cristianos. El incluye como anexo una copia Hebrea del libro de Mateo. La evidencia gramatical y textual de este documento sugiere que se trata de una versión antigua, y, posiblemente, una copia, de un Mateo original escrito en Hebreo.



Examinemos Mateo 22:44 tal como aparece en el Shem Tov Hebreo.

              
נאם ייה לאדני  שב ניימל עד אשׁית איביך                          
                                         הדם לרגליך

Aquí el Hebreo es identico al Hebreo en el Salmos 110:1 con las palabras Yahweh y adon intactas. Esto demuestra que el libro Hebreo de Mateo estaba usando el texto Hebreo como su fuente para citar el libro de los Salmos.



¿Los escritores originales del Nuevo Testamento utilizan el nombre de Yahweh en su texto original de sus manuscritos? Basado en la evidencia anterior, la respuesta es sí, el libro original de Mateo incluyó el nombre de Yahweh. La cita del Salmos 110:1 que se encuentra en el texto Hebreo de Mateo se copió del texto Hebreo del Salmos 110:1. Pero, cuando el libro de Mateo fue traducido al Griego en un momento posterior, los traductores copiaron el Salmos 110:1 de la Septuaginta Griega, que había sustituido el nombre de Yahweh con las palabra Griega kurios.



El examen anterior de los textos Hebreo y Griego de los Salmos y Mateo también es útil para responder a un argumento largamente debatido. Muchos han teorizado que citas del Antiguo Testamento en el Griego del Nuevo Testamento son de la Septuaginta Griega y no del texto Hebreo, esta es una prueba de que el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en Griego y no en Hebreo. Sin embargo, como hemos visto, el texto Hebreo del Nuevo Testamento utiliza el texto Hebreo del Antiguo Testamento cuando lo cita, pero cuando ese texto Hebreo del Nuevo Testamento fue traducido al Griego, ellos simplemente utilizaron la Septuaginta Griega para las citas ya que habían sido traducidas.



Dios



Mientras que podemos leer una traducción al Español de la Biblia, esta no fue escrita originalmente en Español. Esto puede sonar como una declaración bastante obvia, pero un hecho lamentable es que casi todos los lectores de la Biblia leen como si estuviera escrita en Español. No podemos definir las palabras en la Biblia de un diccionario Español. Más bien, debemos tomar nuestras definiciones de palabras Bíblicas de un diccionario Hebreo, y la palabra "Dios" no es una excepción. A partir de este momento, se puede tomar todo lo que sabes acerca de cada palabra de la Biblia y lanzarlo por la ventana mientras usted está a punto de aprender una nueva forma de pensar.



Si bien sabemos que Dios no es un hombre y no tiene un cuerpo terrenal, cuando la mayoría de nosotros escuchamos la palabra "Dios" nosotros por lo general tenemos una imagen similar a la pintura de Miguel Ángel de Dios o de las muchas fotos que han sido expuestas desde la infancia.



El diccionario define la palabra en Español "Dios" como "Un ser concebido como el perfecto omnipotente, omnisciente origidor y gobernante del universo, el objeto principal de la fe y adoración en las religiones monoteístas." Aunque esta definición puede estar de acuerdo con nuestra perspectiva occidental moderna de quién es Dios, esta definición no tiene nada que ver con cómo los Hebreos antiguos percibieron quien era Dios. Si nuestro objetivo es leer el texto Bíblico desde la perspectiva del Hebrea antigua, entonces debemos definir la palabra de Dios desde una perspectiva Hebraica, y no de Miguel Ángel o un diccionario Español.

Genesis 14:18-22 (RV)
18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame  las personas, y toma para ti los bienes. 22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Yahweh Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra.





La Palabra Hebrea אֵל el [H:410], traducido anteriormente como "Dios," fue escrita originalmente como en la Escritura Pictográfica Hebrea Antigua, como,  la primera letra (de derecha a izquierda) era una cabeza de buey que representa fuerza y la segunda es una imagen de una vara de pastor que representa autoridad. En tiempos antiguos, un rey usaría los cuernos de un buey como un signo de su fuerza y llevaria a una vara como un signo de su autoridad. Ambos símbolos, los cuernos y la vara, han sobrevivido en los tiempos modernos como la corona, con sus puntos que representan la punta de los cuernos y el cetro que representa la vara de pastor. Cuando el significado de estas dos letras pictográficas se combinan la definición original de la palabra אֵל la el [H:410] es encontrado uno de fuerza y autoridad - "el poderoso."



Los Antiguos Hebreos considerarón el yugo como una "vara de su hombro" (Isaías 9:4). Cuando arando un campo, un granjero colocaba dos bueyes en un "yugo" - uno era el mayor y más experimentado y el otro más joven y con menos experiencia. El joven habría de aprender del mayor. Una vez más, las dos letras pictográficas, el buey y la vara, se encuentran en esta imagen de acción. Este concepto de "aprender a través de asociación" se puede encontrar en la palabra Hebrea אָלַף alaph [H:502].



Los Hebreos no perciben a Dios como una gran entidad omnipotente, sino como "el poderoso", el buey de más edad en el yugo que le enseña, al buey más joven en el yugo.



Jueces



Exodo 22:8 (KJV)

Si el ladrón no fuere hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo.



Un juez es una persona que posee un gran "poder" y "autoridad." La palabra Hebrea detrás de la palabra "jueces" en el pasaje anterior es אֱלֹהִים Elohiym [H:430], la forma plural de la palabra אֱלוֹהַּ elo'ah [H:433]. Usted puede notar las dos primeras letras de esta palabra es la palabra אֵל el [H:410], que significa "poderoso", que ya comentamos en la última sección. Debido a que la palabra elo'ah se deriva de el, que son muy similares en su significado.



La palabra elo'ah, "uno de poder y autoridad", también se puede aplicar a Dios o a algún otro dios.



Job 6:8 (KJV)

¡Quién me diera que viniese mi petición,  Y que me otorgase Dios (elo’ah)  lo que anhelo, 



Habacuc 1:11 (ASV)

Luego pasará como el huracán, y ofenderá atribuyendo su fuerza a su dios (elo’ah).



La palabra אֱלֹהִים elohiym [H:430], la forma plural de אֱלוֹהַּ elo'ah [H:433], se utiliza con frecuencia como un nombre propio para el Señor, el Creador del cielo y de la tierra.



Genesis 2:4

Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Yahweh Elohiym hizo la tierra y los cielos.



El “poder y autoridad” de Yahweh puede ser, y es, transmitido a los demás como nos vemos en el verso siguiente.



Exodo 7:1

 Y Yahweh dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido Elohiym para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.



¿Qué significa Yahweh por "Mira, yo te he constituido"? ¿Hay algo físico acerca de Moisés que el Señor le dio a él que se podría haber "visto", mostrando su "poder y autoridad"? En nuestra discusión de la palabra אֵל el [H:410], nosotros aprendimos que esta palabra representa los cuernos de poder y la vara de autoridad. ¿Tenia también Moisés estos símbolos?



Exodo 4:2-3

Y Yahweh dijo [a Moises],: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. 



Yahweh tomó una vara ordinaria de un pastor, la convirtió en un instrumento de poder y autoridad, y se lo dio a Moisés para hacer grandes milagros. Lo que sí sabemos es que Moisés llevaba una vara que representa su autoridad, pero ¿qué pasa con los cuernos?



Exodo 34:29-30 (RV)

Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a él.



En este versículo, encontramos que hubo un cambio físico en Moisés, que creo miedo en la gente. ¿Fue sólo una luz que viniendo de el ha generado este miedo? No-como veremos, la traducción de anterior "la piel de su rostro era resplandecíente," es una mala traducción del Hebreo. La palabra Hebrea traducida como "brilló" es קָרַן qaran [7160], que literalmente significa "tener cuernos."



Interesamente, muchas pinturas y esculturas de Moisés lo pintan con cuernos como en la escultura de Miguel Ángel de Moisés.



Se ha especulado que los "cuernos" en el rostro de Moisés son "rayos" de luz que brillaban en su rostro, por lo tanto, la traducción se lee en todas las Biblias en Español. Sin embargo, hay otras palabras en Hebreo que significan "brillar" y si eso era lo que el autor había tenido en intención, habría usado una de esas. En cambio, él deliberadamente optó por utilizar la palabra qaran para mostrar que Moisés era de hecho uno de poder y autoridad. Este es un ejemplo de mis razones para desear una traducción "mecánica" y "literal" de la Biblia Hebrea, para que el lector pueda leer el texto sin que el sesgo de los traductores se interponga en el texto.



En mi libro Su Nombre es Uno entro en detalles sobre los diferentes nombres de Dios. En la siguiente sección, estoy tomando un extracto de ese libro.



El Shaddai


Genesis 17:1

Y cuando Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy El Shaddai; anda delante de mí y sé perfecto. 



En la sección anterior, hemos discutido el significado de la palabra אֵל el [H:410], como se encuentra en  שַׁדַּי אֵל el shaddai, y ahora vamos a enfocarnos en la palabra שַׁדַּי shaddai [H:7706] la mayoría de las traducciones de la Biblia traducen esta palabra como "Todopoderoso." Muchas veces un traductor no traduce una palabra Hebrea literalmente, ya que el significado literal no significaría nada para la mente Occidental, y en algunos casos en realidad sería ofensivo para el lector Occidental. Tal es el caso con la palabra shaddai. El uso de la palabra "Todopoderoso" por el traductor es su intento de traducir el texto de una manera que tenga sentido para el lector Occidental, así como retener algo del significado de la palabra original en Hebreo.



La raíz de esta palabra es שַׁד shad [H:7699] que en su escritura pictográfica original apareció, como,  la שַׁ sh es una imagen de los dos dientes frontales y tiene el significado de "agudo" o "prensa" (de masticar), así como "dos". La ד d es una imagen de una puerta de la tienda que significa "colgar" o "pender" como la tela o piel de la puerta cuelga o pende hacia abajo desde la parte superior de la tienda de campaña.



Los significados combinados de la שַׁ yד serían "dos colgadores." La cabra era un animal muy común dentro de los rebaños de los Hebreos. Estas producian leche en la ubre y era extraida por el cabrito al apretar y chupar los "dos" tetas que "colgaban" por debajo de la ubre. La función de estas tetillas era proporcionar todos los nutrientes necesarios para los niños, ya que morirían sin ellos. La palabra Hebrea shaddai también tiene el significado de una "teta." Así como la cabra proporciona alimento a sus hijos a través de la leche, Dios alimenta a sus hijos a través de su leche y proporciona todas las necesidades de la vida. Estas imágenes se puede observar en el siguiente pasaje.



Exodo 3:8

“Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra funcional y ancha, a tierra que fluye leche y miel.”



La palabra shaddai, es decir, tetas, esta a menudo junto con la palabra el, que significa poderoso, creando la frase el shaddai, que significa literalmente "teta poderosa." De aquí podemos ver la renuencia del traductor para traducir literalmente esta frase de esta manera y en su lugar utiliza algo más "esterilizado" Dios Todopoderoso.
 
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 1 Cada palabra Hebrea y Griega será  identificada en Hebreo o Griego seguida de una transliteración en cursiva y su número Strong indexación en parenthesis

12 enero 2016

SELLA MI CORAZÓN

La historia de Jeremías justo antes de la destrucción de Jerusalén está repleta de violencia, intentos de asesinato e intriga, y podría ser clasificada hoy día como un drama de suspenso. Aunque dramas de suspenso son usualmente ficticios, el de Jeremías es definitivamente cierto. Arqueólogos pueden evidenciar su veracidad.

Destrucción de Jerusalén
Por años, el profeta Jeremías había advertido al rey Sedequías y el pueblo de Judá que Jerusalén sería entregada al poderoso y despiadado rey Nabucodonosor de Babilonia a menos que se arrepintieran de sus malos caminos y se tornaran de nuevo a Dios. El pueblo estaba contaminado por su constante idolatría, incluso sacrificaba a sus hijos en los fuego de Moloc. "Pero ni él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra escucharon las palabras que el SEÑOR había hablado por medio del profeta Jeremías" (Jeremias 37:2).

Eventualmente, el endurecido Judá llegó a un extremo de no volver atrás. En enero de 587 a.C., el ejército babilónico asedió a Jerusalén. Jeremías advirtió al rey que el que se rindiera a los babilónicos quedaría vivo, pero el que demostrara desafío perecería (Jeremias 38:2-3).

Enfurecidos por las amonestaciones de Jeremías, los consejeros reales de Sedequías lo lanzaron en una cisterna enlodada, esperando callarlo para siempre. Jeremías se encontró hundido en espeso lodo al fondo de una cisterna oscura, en peligro de morir por frío y hambre (Jeremias 38:4-6b).

Luego de ser rescatado por un sirviente bondadoso del rey, Jeremías hizo una última apelación a Sedequías. El rey vaciló en su respuesta, a veces del lado de sus consejeros, a veces escuchando a Jeremías. Esa indecisión selló la suerte de la ciudad. Tal como Jeremías profetizó, los Babilónios quemaron totalmente a Jerusalén en 586 a.C., llevándose cautivos a casi todos los habitantes que quedaban y quemando el Templo de Salomón.

Desenterrando Evidencia
La Ciudad de David es una alargada porción de tierra que baja fuera del muro al sur del Monte del Templo hasta llegar al Estanque de Siloé. El rey David conquistó a Jerusalén hace 3,000 años de mano de los jebuseos y estableció allí su propia capital. Los arqueólogos han desenterrado unos hallazgos asombrosos en recientes años, en particular, varios sellos en barro, llamados bullae en latín. Son unas pequeñas esferas de barro endurecido de como 2 cm en diámetro, a menudo estampadas con el nombre de un administrador o rey, usadas para sellar importantes documentos.

En 2005, la arqueóloga Bíblica Dra. Eilat Mazar descubrió una estructura masiva en la antigua Ciudad de David, posiblemente el propio palacio del rey David. También encontró una cosa muy pequeña: un sello, o una bulla, con un nombre inscrito.

Mazar relató: "Me llevé la bulla a mi casa esa noche. Muy tarde en la noche, cuando mis hijos ya estaban dormidos y la casa estaba tranquila, la comencé a estudiar. Lentamente, descifré el nombre en la primera línea: Yehukal. ¿Podría ser un nombre bíblico? No recordaba ningún Yehukal mencionado en la Biblia. Quizás leía el nombre incorrectamente. Pero en todo caso, saqué mi enciclopedia Bíblica del anaquel."

"Allí lo encontré, tan real como en vida, en el libro del profeta Jeremías: El rey Sedequías envió a Yehukal [traducido como 'Jucal' al español], hijo de Selemías, al profeta Jeremías para que orase por el pueblo (Jeremias 37:3). En el capítulo siguiente, leemos que ese mismo hombre, quien era un ministro real, escuchó las desagradables predicciones por labios de Jeremías sobre el desastre que se avecinaba. Cuando abrí la enciclopedia y vi el mismo nombre en la Biblia que en la bulla, pegué un grito de sorpresa que resonó por toda mi silenciosa casa. Afortunadamente, mis hijos dormían profundamente. Sentí que había acabado de 'resucitar' a alguien directamente de la Biblia."

Luego, en 2008, la Dra. Mazar y su grupo desenterraron otra bulla, y descifraron la inscripción hecha 2,600 años atrás, que decía: "Le Gedalyahu ben Pash-hur," que significa: "Perteneciente a Gedalias, hijo de Pasur" [según traducido al español].

Asombrosamente, ambas bullae fueron encontradas en la misma excavación del palacio de David, y ambos nombres se mencionan juntos en el mismo verso de Jeremías 38:1, lo que ubica a ambos en el mismo tiempo de Jeremías.

Los sellos fueron encontrados en una espesa capa de cenizas, testificando de la destrucción de Jerusalén a fuego. Los documentos en papiro que los sellos originalmente oficializaban fueron destruidos en el fuego, pero las bullae fueron cocidas y preservadas por el intenso calor, y aún son legibles luego de 2,600 años. Son una asombrosa evidencia bíblica de la destrucción de Jerusalén durante el reinado de Sedequías, y de la existencia de un profeta llamado Jeremías, a quien trataron de matar.

El Uso Antiguo de Sellos
El antiguo "sello" podría tener varios significados. En su forma verbal, "sellar" significaba fijar o estampar con un sello, marcar con un determinado carácter, concluir un acuerdo o cerrar algo. La palabra en Hebreo es jatám. El sustantivo es jotám, como en "Ponme como un sello sobre tu corazón…" (Cantares 8:6). También se puede referir a un anillo con el emblema real que se usaba para estampar edictos y sellar documentos oficiales, como el que el Rey Asuero dio al malvado Amán (Ester 3:12).

En el Tanaj (Génesis a Malaquías), el uso de sellos se menciona a menudo. Un sello era como la "firma" legal de su dueño en tiempos cuando muchas personas no sabían leer ni escribir. En el Oriente, un sello usualmente se hacía de arcilla moldeable que oficializaba importantes documentos con la estampa de un anillo. Algunas estampas antiguas se hacían de un material duro, como metal o piedra, y eran frecuentemente colgados en una cuerda alrededor del cuello (Génesis 38:18) o se hacían como anillos para usarse en la mano derecha (Jeremias 22:24). Abraham sabría hacer un sello comercial, ya que en la antigua Mesopotamia usaban cilindros para estampar artículos para la venta y demás. Los Israelitas, durante su jornada en Egipto, también conocían el uso de sellos porque el faraón confirió a José su autoridad por medio de un anillo real (Génesis 41:42).

El uso común de sellos en Judá y tierras vecinas indica que prácticamente toda persona de importancia poseía un sello personal.

Sellando un Acuerdo en Anatot
Durante un tour en los montes de Samaria, descubrimos que nuestro chofer vivía en el poblado de Anatot, ¡el mismo poblado de Jeremías! Anatot se encuentra a 4 km al norte de la Antigua Ciudad de Jerusalén, en el territorio de Benjamín.

En 587 a.C., mientras el rapaz ejército babilónico avanzaba sobre la Tierra, Dios dijo a Jeremías que comprara el campo de su primo en Anatot. Ya ese terreno había sido arrasado por los babilónicos mientras Jeremías languidecía en prisión. Algunos familiares de Jeremías lo habían tratado de asesinar varios años previos, y quizás ese primo era uno de los conspiradores. Podríamos imaginar que Jeremías se sintiese confundido respecto a esa palabra de Dios. ¿Qué persona cuerda compraría una propiedad que acababa de ser arrasada y quemada, y quién quedaría para labrar la tierra luego de que todos fueran asesinados o capturados? La instrucción de Dios parecía absurda, pero Jeremías obedeció fielmente, porque "...supe que ésta era la palabra del SEÑOR" (Jeremias 32:8).

Jeremías compró la propiedad del primo por 17 siclos de plata: "Firmé la escritura y la sellé, llamé testigos y pesé la plata en la balanza" (Jeremias 32:10).

La escritura de propiedad, probablemente hecha en hoja de papiro, sería enrollada, amarrada con un cordón y sellada con el sello personal de Jeremías ante muchos testigos, quienes también firmaron la escritura de compra. Jeremías aún se encontraba encerrado en el patio de la guardia, pero todo se había verificado, firmado y sellado legalmente. Jeremías tomó la escritura sellada, y una copia abierta que contenía los términos y las condiciones de la compra, y las entregó a su escriba Baruc (Jeremias 32:6-12). Es interesante notar que también fueron encontradas dos bullae con el nombre de Baruc (una incluyendo su huella digital) en las excavaciones de la Ciudad de David.

Entonces Jeremías reveló una promesa asombrosa de Dios a los hombres de Judá que sirvieron como testigos en la transacción: "Y en presencia de ellos, ordené a Baruc: 'Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: "Toma estas escrituras, esta escritura de compra sellada y esta escritura abierta, y ponlas en una vasija de barro para que duren mucho tiempo." Porque así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: "De nuevo se comprarán casas, campos y viñas en esta tierra"'" (Jeremias 32:13-15).

Jeremías no tan sólo selló la escritura de su compra de propiedad, sino que Dios selló un pacto con Jeremías de que los exiliados regresarían a la tierra de Judá luego de 70 años de cautiverio en Babilonia. Dios también prometió traerlos desde su futuro exilio a otras tierras lejanas, el que duraría por más de 2,000 años. Dios prometió restaurar a Su pueblo en su propia tierra, y nuestro chofer de Anatot es cumplimiento de ese pacto.

Significado Espiritual de los Sellos
 

TITULARIDAD:
Dios nos ha estampado y sellado como evidencia de que Él posee el título de propiedad. Ha puesto Su sello sobre nuestros corazones como señal de que pertenecemos a Él, aunque no de manera obligatoria. Le hemos dado ese permiso voluntariamente. En los Escritos de los Apóstoles (Nuevo Testamento), Pablo dice: "Ahora bien, el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió, es Dios, quien también nos selló y nos dio el Espíritu en nuestro corazón como garantía" (2 Corintios 1:21-22). Nuestros corazones, en el momento de someterlos a Su titularidad, deben ser suaves y moldeables como la arcilla, aceptando la impresión del Espíritu Santo. Una vez que Su sello haya sido impreso en nuestro corazón, nuestras vidas adquieren Su imagen y exhibimos Su santo nombre.

EXCLUSIVIDAD:
Ya no sólo pertenecemos a Dios, sino que somos Su exclusiva posesión. Nuestros corazones y nuestras vidas pertenecen sólo a Él. Como cristianos, creemos que hemos sido comprados a gran precio, la sangre derramada de Yeshúa (Jesús), y nadie nos puede arrebatar de Su mano. "Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y Me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano. Mi Padre que Me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre" (Juan 10:27-29).

AUTENTICIDAD:
Se prestaba tanta importancia a un sello en el antiguo Medio Oriente que un documento sin sello no era considerado genuino. De la misma manera en que un sello confirmaba la autenticidad de un documento, el sello de Dios confirma que somos auténticamente Suyos.

Por ejemplo, los autores de los Evangelios nos dicen que Dios puso Su sello de aprobación sobre Yeshúa y Su ministerio para distinguirlo como auténtico (Juan 6:27). También lo hizo con Abraham, quien recibió la señal de la circuncisión como "sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso…" (Romanos 4:11). Por medio de ese sello, Dios confirma Su pacto con Abraham y con todo aquel que crea en Dios y en Su Hijo Yeshúa.

Más adelante, Pablo se refirió a los creyentes en Corinto como "el sello de mi apostolado en el Señor" (1 Corintios 9:2), quienes confirmaban la autenticidad de su ministración.

GARANTÍA:
Una garantía representa la seguridad de que la persona cumplirá su promesa y obligación. Los cristianos creemos que Dios nos ha sellado con Su garantía, el Espíritu Santo, quien viene a morar en nuestras vidas en el momento de salvación, y nunca nos dejará. Somos Su posesión redimida y valiosa, sellados en Yeshúa con el Espíritu Santo, quien es nuestra garantía de una redención también en el futuro. "En Él…habiendo creído, fueron sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa, que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios…" (Efesios 1:13-14).

AUTORIDAD ABSOLUTA:
En el libro de Ester, el rey Asuero de Persia ignorantemente dio su anillo, señal de su autoridad real, a Amán, quien emitió un decreto con la intención de sellar el destino para todo el pueblo judío en el Imperio Persa. Los edictos estampados con el sello real no podrían ser revocados por nadie, ni siquiera por el propio rey. Sólo con la muerte de Amán y la restauración del anillo a manos del rey podría hacerse otro edicto para contrarrestar el primero. Elrey dijo a Mardoqueo: "Ustedes, pues, escriban acerca de los Judíos como les parezca bien, en nombre del rey, y séllenlo con el anillo del rey. Porque un decreto que está escrito en nombre del rey y sellado con el anillo del rey no puede ser revocado" (Ester 8:8).

En contraste con la limitada autoridad del rey Asuero, la autoridad de Dios es absoluta, y nunca la cederá a otro. Sus decretos son justos y misericordiosos, compasivos y rectos, y cualquier cosa que decrete la cumplirá.

PROTECCIÓN:
Los que llevan el sello de titularidad de Dios están seguros y exentos de Su ira. En Apocalipsis, el último libro de los Escritos de los Apóstoles, el apóstol Juan describe el tiempo de la Gran Tribulación cuando el Señor vendrá a destruir la obra de Satanás y establecer Su reino milenial. "Del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder como tienen poder los escorpiones de la tierra. Se les dijo que no dañaran la hierba de la tierra, ni ninguna cosa verde, ni ningún árbol, sino sólo a los hombres que no tienen el sello de Dios en la frente" (Apocalipsis 9:3-4).

SANTIFICACIÓN:
Dios ordenó a los israelitas que crearan una tiara o mitra para el Sumo Sacerdote. "Harás también una lámina de oro puro, y grabarás en ella, como las grabaduras de un sello: 'Santidad al Señor'" (Éxodo 28:36). La lámina de oro debería ser fijada a la tiara de Aarón con un cordón azul y puesta en su frente para que las ofrendas de los hijos de Israel fuesen aceptadas por el Señor.

Otra bulla de barro fue hallada cerca del Monte del Templo en 2011, estampada con la frase Deka leyah, que significa "Puro para Dios." Arqueólogos creen que pudo haber sido utilizada para aprobar las ofrendas a ser sacrificadas en el Templo, indicando que eran ritualmente puras. También pudo haber sido usada como una ficha para comprar ofrendas que estuviesen puras para el Señor, o quizás por peregrinos al presentarse ante los guardias del Templo para evidenciar que se habían purificado antes de entrar en adoración.

Los Escritos de los Apóstoles continúan usando ese tema, declarando que los creyentes están sellados con las palabras "Puros al Señor," a medida que nos presentamos como un "sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios" (Romanos 12:1).

SEGURIDAD:
El profeta Daniel recibió visiones y revelaciones sobre el futuro, pero se le dijo que las palabras de su profecía quedarían selladas hasta los tiempos finales. "Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin" (Daniel 12:4). Nuevamente en Apocalipsis, el apóstol Juan vio a Dios sentado sobre Su trono con un rollo sellado con siete sellos. Contratos, escrituras, testamentos y documentos similares se sellaban con varios sellos, dependiendo de su importancia.

Así como la escritura de propiedad en Jeremías 32, el rollo en la mano de Dios es Su título de propiedad sobre toda la tierra, que le será finalmente quitada a Satanás y redimida por el verdadero Propietario. Juan nos dice que sólo el León de la tribu de Judá es digno de abrir el rollo, tomar lo que le pertenece y desatar el juicio de Dios sobre la tierra.

Se le dice a Juan: "No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca" (Apocalipsis 22:10). Ha llegado el tiempo para que el sello sea abierto y que sea revelado el secreto que tanto hemos esperado: que el Mesías vendrá pronto.

PACTO:
Un pacto entre Dios y Su pueblo es un acuerdo sagrado motivado por una relación de amor. Es la manera escogida por Dios de interactuar con Su creación humana. En ese pacto de amor, Dios nos ha redimido y nos ha provisto la forma de tener vida eterna con Él.

En el Tanaj, aunque un documento escrito era validado por la impresión de un sello, un pacto verbal era frecuentemente validado y sellado con sangre. Las dos partes entraban en un pacto al pasar entre dos mitades de animales muertos, jurando solemnemente adherirse a las condiciones del pacto. En el caso de Abraham, Dios le hizo entrar en un profundo sueño, y sólo Dios pasó entre las mitades de los animales, jurando así que daría la tierra de Israel a Abraham y a su simiente.

"Y sucedió que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades de los animales. En aquel día el SEÑOR hizo un pacto con Abram, diciendo: 'A tu descendencia he dado esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Río Éufrates…'" (Génesis 15:17-18).

El cumplimiento del pacto ya no dependía de la fidelidad de Abraham o de su descendencia. Era responsabilidad sólo de Dios, de esa manera tornando el pacto en uno incondicional.

Estampados, Sellados y Redimidos
Dios frecuentemente usa imágenes de un pacto matrimonial para describir Su relación con Su pueblo. En Cantar de los Cantares, la joven sulamita pide a su amado: "Ponme como un sello sobre tu corazón, como un sello sobre tu brazo…" (Cantares 8:6). Nuestro pacto de amor con el Señor, representado por Su sello sobre nuestros corazones, nos marca como Suyos, y solamente Suyos.

Una noche soñé que una joven recibía una romántica proposición de su pretendiente. ¡Entonces en mi sueño comprendí que el pretendiente era Yeshúa!

Aunque la proposición no era dirigida a mí, y yo era como una simple mosca en la pared, no exagero al decir que casi me desmayo de la emoción. Era así de romántico.

De hecho, cada uno de nosotros ha recibido esa proposición romántica de nuestro Novio, individualmente expresada según cada persona. ¡A veces es difícil imaginar que Él esté tan cautivado por nosotros que podamos robar Su corazón con un sola mirada! (Cantares 4:9).

Como rollos vivientes, Él ha estampado Su Nombre sobre nuestros corazones, nos ha sellado en Su pacto de amor y nos ha redimido para siempre como Su especial tesoro.


Shalom alecheim!

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